CAMAGÜEY .- Adolfo Horta Martínez, " el Hombre del Boxeo Total", falleció en la ciudad a las once de la noche de este lunes en el hospital provincial Manuel Ascunce Domenech, producto de un derrame cerebral sufrido el pasado jueves.

Los restos del multicampeón mundial se velarán en el emblemático inmueble del centro de su ciudad, situado en la calle Cisneros número 252 entre General Gómez y Hermanos Agüeros.

Nació el 3 de Octubre de 1957 en Morón, Camagüey y a los 7 años se trasladó a la ciudad, donde practicaría a muy temprana edad  el deporte de los puños.

Sus triunfos comenzaron cuando se coronó por primera vez campeón nacional en el Torneo Playa Girón en 1976, en la división de los 54 kilogramos y continuaron en 1978 en Belgrado, durante el II Campeonato Mundial de Boxeo, donde ganó la primera medalla dorada en la división de los 54 kilogramos tras derrotar al yugoslavo Sacirovic.

Luego llegaron otros como el del III certamen del orbe en Munich, Alemania en el que se llevó la corona luego de vencer al mongol Otgombayee.

El tercer título lo obtuvo en el IV Campeonato Mundial de Boxeo con sede en Reno, Nevada en los Estados Unidos. Allí peleó en los 60 kilogramos, y derrotó en reñida decisión al venezolano Jovito Rengifo.

Con la tercera diadema de oro el formidable peleador, anunciaba su retirada de los cuadriláteros, dejando tras si una formidable historia de más de 300 combates ganados, en los cuales enfrentó a los mejores exponentes del planeta de tres divisiones.

Tuvo una carrera deportiva de 15 años y sólo tuvo un momento desafortunado cuando se le escapó la presea dorada en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980. Aún así llegaba a casa con el metal plateado colgado en su pecho. Se ganó el sobrenombre por destacarse en sus combates con mucha destreza en las tres distancias del boxeo: larga, corta y media.

La ausencia de Cuba a las Olimpiadas de Los Ángeles 1984 y Seúl 1988, le imposibilitaron poder siquiera tener la posibilidad de una revancha.

Horta peleó en una época muy dura para imponerse en el boxeo cubano, tuvo enfrente a hombres difíciles como Jesús Sollet, Raúl Despaigne, Ángel Herrera, José Aguilar Pulsán, todos de gran calidad y siempre decididos a llevarse la victoria. Era un momento en que las primeras figuras sentían gran presión de quienes le seguían.

Su sepelio partirá mañana 30 de noviembre a las 8:00 a.m. hacia la necrópolis de la ciudad.

A sus familiares, amigos, compañeros de trabajo, llegue el más sentido pésame, también en nombre de toda la afición deportiva del país, que es igual a decir pueblo, de la cual supo ganarse su admiración y cariño.