En el centro de evacuados, radicado en la Escuela de Capacitación Ferroviaria “Luis Fernández Quiroga” todo el mundo distingue a Urbito Gamboa por su disposición de cooperar en lo que haga falta...

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Jaronú… sobrevuelo

Ahora mismo, la recuperación de la comunidad de Jaronú –más popularmente conocida como Brasil-- es una incógnita que solo podrán dilucidar sus propios habitantes.

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Tras la tormenta, Puerto Piloto por mejor rumbo

A casi todos los de Puerto Piloto los encontramos juntos, esperando su turno para comprar malta. En la cola la gente conversa. Escuchándolos, ponemos rostros a lo que vimos en el camino.

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Para subsanar los estragos de Irma

Las lágrimas de pesar por las secuelas de Irma se fueron con las últimas ráfagas del descomunal fenómeno atmosférico. En Nuevitas, uno de los municipios camagüeyanos más azotado, la fase recuperativa avanza por los caminos prioritarios de los servicios vitales de la población y la economía como agua, electricidad, alimentación y educación.

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Yo sé que ahora sí me quedé sin casa

Con todo y las horas transcurridas, y la esperanza cierta de que muy pronto podrá regresar a “su casa”, Yusnaika Naranjo Sardinas no consigue evitar que se le quiebre la voz cuando habla de aquella noche.


Agua y alimentos

Irma dejó en el municipio de Esmeralda daños significativos en el fondo habitacional y en los principales objetivos económicos, pero la salud de los habitantes está completa. Luego del mal momento meteorológico, el pueblo se recupera con mucho ímpetu, mientras las autoridades del municipio se enfrascan en las prioridades como el agua y la alimentación.


Los caza desastres

No descansaron del viaje. Tampoco quisieron un recibimiento oficial, eso no les importa. Sin dejar enfriar el motor de los camiones en los que se trasladaron desde cientos de kilómetros, comenzaron la importante tarea. Los integrantes de las brigadas mixtas solo tienen una palabra en mente: recuperación.


Jaronú cuenta su historia después de Irma

Luz María Hernández, Taquita, como todos la conocen en su natal Jaronú, jamás pensó a sus 83 años ver una imagen tan desoladora aquella mañana del sábado 9 de septiembre cuando Irma ya había dejado a su paso por allí, la noche anterior, lamentables destrozos en toda la infraestructura del batey.


Los actuales habitantes del poblado de pescadores de Santa Cruz del Surno heredan hoy la costumbre de sus ancestros de “jumarse” en temporada ciclónica y no irse de la orilla del mar ante el más eminente peligro.