Pero de lo esperado a lo real mediaba un gran trecho, y los nuestros pudieron comprobarlo durante las dos paradas regionales. Primero en Sancti Spíritus, donde varias ausencias en su nómina los pusieron al borde del naufragio y les hicieron concluir con discreto acumulado de 117 puntos (por 116 de Cienfuegos, 114 de Villa Clara y 110 de los locales).

Ahora, durante la segunda vuelta de enfrentamientos desarrollada en Santa Clara, los malos augurios se cumplieron. Entre las nuevas bajas sufridas por el cuadro regular de los Guerreros y el empuje del equipo de Villa Clara (invencible en todas sus presentaciones) los pupilos del profesor Juan Díaz no lograron encontrar su camino hacia la posición cimera.

Todo se definió en el último cartel, que precisamente puso guantes de por medio a los naranjas y a los nuestros, con amplia ventaja para los primeros, que terminaron delante 51 rayas por 25 (siete victorias en diez combates). Como resultado, la armada camagüeyana perdió la magra ventaja que hasta entonces había mantenido y descendió un escaño en la clasificación de la lid, en la que se definía un pasaje para la discusión del título.

Al cerrar las acciones, el organigrama central quedó estructurado de la siguiente forma: Villa Clara (267 unidades), Camagüey (247), Cienfuegos (206) y Sancti Spíritus (195); Ciego de Ávila no presentó gladiadores. Si se tienen en cuenta solo los acumulados de la segunda ronda, las selecciones se alinean en el mismo orden: naranjas (153), camagüeyanos (130), cienfuegueros (90) y yayaberos (85).

El actual resultado se inscribe como uno de los más pobres que registra la historia reciente del boxeo camagüeyano, ganador en varias ocasiones el antiguo Torneo Por Equipos y el “Playa Girón”, entre otras competencias nacionales de primer nivel.

{flike} {plusone} {ttweet}