Las lluvias son acogidas por las personas de diferentes formas y pueden provocar en ellas nostalgia, tristeza, alegría y hasta incomodidad, pero si son las de mayo, “otro gallo canta”.

Diferentes generaciones han crecido escuchando alabanzas sobre el quinto mes del año, porque sus aguas hacen crecer a los niños, dan buena suerte, limpian el rostro y lo rejuvenece, son eficaces para combatir el dolor de estómago, desparasitantes, benditas para las cosechas y hasta hacen crecer el pelo.

Esa tradición hace que mayo sea quizás el mes más esperado y preferido en muchas latitudes, mientras su nombre lo debe a Maia, una divinidad de la mitología romana, diosa de la primavera y la agricultura según espacios digitales.

Rabindranath Tagore, poeta filósofo, artista, dramaturgo y novelista, dijo que la lluvia cuando es tenue y fina es cosa de poesía…”las gotas besan la tierra murmurándole”. Pero cuando son intensas y persistentes, otra es la historia.

Metafísicos consideran “una magia recibir el contacto en el cuerpo de esas primeras precipitaciones, pues el agua que se condensó de la tierra, volvió en forma de lluvia bañada por los rayos del sol y por lo tanto nos llega con el latido del corazón de la tierra misma en cada una de sus células”.

Cuentan que en pueblos europeos también se incluyeron las nevadas en estas supersticiones, al considerar el casamiento en la primera nieve muy favorable para la reproducción.

Quienes en Vueltabajo tienen fe en este rito, la naturaleza, dicho en buen cubano les ha dado por la vena del gusto.

Por estos días de intensas precipitaciones en la más occidental provincia cubana, sobre todo en el primer aguacero, fueron muchos los que sin sombrilla o capa, recibieron el agua que cayó del cielo, y sin ningún tipo de desconsuelo, parafraseando una popular melodía cubana.

Si rejuvenecieron o no habría que verlo, pero lo que sí se puede asegurar por su alboroto y risas, es que disfrutaban ese singular baño y además el tiempo sobró para repetirlo, pues en Pinar del Río ha llovido la mayor parte de los días de mayo, como decían los campesinos antiguamente, se alargó el temporal.

Sus aguas permitieron incrementar los volúmenes de las presas, que ahora exhiben un 74 por ciento de llenado –hasta ayer- con la consiguiente garantía del riego de los cultivos y el abasto de líquido a la población, en tanto los aguaceros sobrepasaron la media histórica para el mes.

Así los ríos se alimentaron y ensancharon su cauce provocando inundaciones, pero con tiempo se adoptaron medidas preventivas para la protección de las personas, las cosechas y otras ramas de la economía.

También esta etapa del calendario es pródiga en populares refranes y coplas, entre los que pueden citarse : guarda pan para Mayo y leña para todo el año; agua de Mayo, pan para todo el año; en hora buena venga Mayo el mejor mes de todo el año; venir como agua de Mayo y San Isidro el labrador quita el agua y pon el sol, entre otros.

Sin dudas, un mes lindo, adornado por las flores, con el lirio como su símbolo y la esmeralda como su piedra preciosa. En fin perfecto hasta para enamorar sin mediar palabras, sólo con el simple obsequio de una de sus rosas.