CAMAGÜEY.- El Dr. Alberto Inocente Hernández Rodríguez, asesor del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos del Ministerio de Salud Pública de Cuba, presentó el libro Guía Metodológica de Investigación para el Desarrollo de un Fitomedicamento, publicado en la capital del país en diciembre último, y en esta ocasión ante el consejo de dirección de la Universidad de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay, de esta ciudad, presidido por el vicerrector general el Dr. Albio Pacheco Mejides,

En su exposición, el también especialista de 2do. Grado de Farmacología, Profesor Titular y Máster en Ciencias, mencionó como objetivo fundamental de la publicación contar con una guía de investigación que posibilite a cualquier equipo de investigación el desarrollo de un fitomedicamento, que es una droga obtenida de plantas, pero debidamente registrada en la agencia reguladora de fármacos y, a su vez, que no sea considerado como un complemento de tratamiento, sino una alternativa probada científicamente en dependencia de la gravedad de la enfermedad.

La idea surge por la percepción de la poca confianza de los prescriptores de este tipo de medicamento al no ser reproducidos siempre sus resultados de una manera sistemática, y cuya consistencia terapéutica es avalada ante el cumplimiento de la guía sugerida, mientras la publicación es el fruto de un colectivo multidisciplinario integrado por 15 autores, 17 coautores y seis colaboradores, de La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba.

El Profesor Hernández Rodríguez dio a conocer que el texto indica qué hacer, cuál es el algoritmo de investigación, y contiene nueve anexos trazadores de cómo materializar la investigación, con una adecuada y alcanzable bibliografía, todo conseguido en casi dos años de trabajo que ratifican la importancia y la necesidad de las alianzas entre los diversos equipos de científicos, incluso, de diversos sitios del país.

Puntualizó que el fitomedicamento es una droga obtenida de las plantas, ya sean acuáticas o terrestres, materia prima que debe obtenerse de los lugares identificados como los más eficaces, porque aunque sean de la misma familia no tienen igual competencia, y reconoció el privilegio de unir a tantas personalidades de la Salud Pública, de los ministerios de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Educación Superior, de la Agricultura, del Centro de Investigación y Desarrollo de Medicamentos BioCubaFarma, así como de recibir el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para tal empeño.

Puso especial énfasis en que la intención no significa que haya falta de credibilidad en la utilización de los fitofármacos empleados en la actualidad.

Por otra parte, Alberto Hernández dijo sentirse agradecido de su Camagüey y sobre todo de su Universidad de Ciencias Médicas, donde dio sus primeros pasos en la rama de la farmacología, por supuesto, donde un grupo de profesores de valía lo encaminaron y apoyaron hasta sentirse orgulloso de sus raíces.