CAMAGÜEY- Esta provincia ha merecido en tres oportunidades la sede del acto central nacional por la efemérides del 26 de Julio, dígase aniversarios 24, 36 y 54, respectivamente de los asaltos a los cuarteles Guillermón Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo, de ahí un vistazo al efervescente quehacer del pueblo camagüeyano en cada etapa, por cuanto ello es parte indisoluble de la historia local.

26 de Julio de 1977, poco más de cuatro años después del 11 de mayo de 1973, cuando en el acto por el Centenario de la caída en combate del Mayor General Ignacio Agramonte, el Comandante en Jefe Fidel Castro nos conminara librar, con el mismo ímpetu que lo hacía la caballería de El Mayor, el combate contra el atraso, la pobreza y el subdesarrollo.

Ahora celebrábamos junto a la recién constituida hermana Ciego de Ávila el aniversario 24 del Asalto al Moncada, oportunidad en la que el propio Máximo Líder de la Revolución calificaba de impresionante el avance de ambas provincias durante el último quinquenio.

El contexto internacional favorecía ese vertiginoso desarrollo socioeconómico, integrábamos el programa de colaboración del campo socialista, de ahí que se habló este día de fábricas, como la pasteurizadora, una panificadora, el combinado cárnico, el frigorífico agropecuario, el matadero de aves, y otras dedicadas a la producción de materiales de la construcción como las plantas de prefabricados de hormigón para viviendas y otras instalaciones, y del entonces del gran hidropónico, por estos tiempos recuperado como organopónico.

La Universidad, primera creada por la Revolución, resaltaba como el ejemplo principal de del desarrollo social, a lo que añadía Fidel la vocacional "Máximo Gómez" las escuelas de maestros primarios, la de profesores de educación física y deportes, la escuela del Partido y las casi terminadas EIDE y formadora de educadoras de círculos infantiles, y la escuela agropecuaria, Mártires de Pino Tres, a las que en tiempos inmediatos se unirían las vocacionales militar Camilo Cienfuegos, y la de artes, los tecnológicos de la salud y de la construcción, para ser esta la primera provincia del país que con todas las instituciones educacionales.

Recorrido de Fidel  por el Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay, lo acompaña Lázaro Vázquez primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia y otros dirigentes .Foto: Archivo   Recorrido de Fidel por el Instituto Superior de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay, lo acompaña Lázaro Vázquez primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia y otros dirigentes .Foto: Archivo

No faltaron en aquel recuento las edificaciones de policlínicos y círculos infantiles, clínicas estomatológicas, hogares para ancianos, escuelas especiales, el primer edificio de 12 plantas, nuevos microdistritos, el parque de diversiones Camilo Cienfuegos, por entonces el primero de ese tipo construido en Cuba, y el Hotel Camagüey.

Ya desde entonces se habló en nuestra tribuna rojinegra del plan director de la ciudad, que incluía al desarrollo urbanístico e industrial, con la sabia advertencia de que “esas construcciones hay que preservarlas y hay que mantenerlas, para que en el futuro la comunidad y los visitantes de Camagüey puedan apreciar y disfrutar los dos estilos arquitectónicos: el antiguo y el moderno… la Revolución, incluso, ha tratado de reproducir de nuevo esos famosos tinajones…”

Aquella voluminosa enumeración de éxitos se extendía a los territorios de Nuevitas con su amplio desarrollo industrial y portuario; todo lo inherente al plan pesquero de Santa Cruz del Sur, mientras que en lo referente a la actividad agropecuaria significaba los planes arroceros en el sur de la provincia, la construcción de más de 150 vaquerías alrededor de la ciudad de Camagüey, el desarrollo del Rectángulo en Guáimaro para la producción de carne, el cítrico en Sola, e incluía fomento de plantaciones de caña, viandas y vegetales con sus respectivos inversiones hidráulicas y mecánicas. También dedicó palabras de elogio a los resultados de la zafra azucarera en ambas provincias y avizoró el crecimiento de este rubro con nuevas inversiones.

Visita a la comunidad de Cuatro caminos, municipio Najasa. Foto: Archivo Visita a la comunidad de Cuatro caminos, municipio Najasa. Foto: Archivo

“Hay en esta zona un importante recurso turístico también: la playa de Santa Lucía… conocida por su calidad en todo el país… donde hay decenas de kilómetros de magníficas playas. Todo eso constituye un importante potencial para el turismo nacional e internacional, y se le está prestando la debida atención a esta posibilidad, para desarrollarla tan pronto las circunstancias lo permitan.

“No se olvida prácticamente nada, no se descuida nada; si más no puede hacerse, no es porque falta voluntad en ustedes y en nosotros, es porque no tenemos más recursos. Se trabaja para el presente y se prevé el futuro”. Aseveraba el Jefe de la Revolución.

“De modo que podemos decir que hoy Camagüey simboliza el espíritu revolucionario de trabajo y de lucha que reina en todo el país. ¡Eso sí constituye un homenaje digno a los que han caído! ¡No con palabras, sino con hechos!

26 de Julio 1989. Este quinquenio iba cerrando una nueva etapa con la celebración del Tercer Congreso del Partido en 1985, donde quedó patentizado como problema esencial del país que la economía no había crecido de forma adecuada, y que entre otros asuntos era imprescindible un proceso de rectificación, en el que estábamos inmersos justamente al obtener la nueva sede por el aniversario 36 de la efeméride moncadista.

“Ahora, ¿qué llama la atención en este 26? —a mí particularmente me llama la atención las voces de admiración de tantos visitantes de Camagüey, de tantos periodistas, incluso, por la obra realizada, por el nivel de entusiasmo y de espíritu de lucha que han encontrado en esta ciudad y en esta provincia”. Refería con marcado optimismo Fidel.

 Foto: Archivo   Foto: Archivo

Entonces habló de los buenos resultados académicos de todas las instituciones educacionales enumeradas en su discurso de 1977, ya en funcionamiento, además de las secundarias básicas y preuniversitarios en el campo, de los servicios de salud, incluida la disminución de la tasa de mortalidad infantil de 26 a 11, y la perspectiva de vida de 75 años.

En el recuento histórico de la provincia, abordó, además de las actividades agropecuarias, la presencia de otras industrias como la de producción de amoníaco, urea y fertilizantes mezclados en Nuevitas, con una capacidad de cientos de miles de toneladas cada año; la moderna planta mecánica, donde miles de camagüeyanos laboran en producciones civiles y militares; y la continuidad del crecimiento de la industria de materiales de la construcción.

Ya teníamos la fábrica de Cerveza Tínima, el Combinado Cárnico, la Pasteurizadora, las fábricas de quesos, y se había trabajado en la remodelación de los centrales y la construcción de los nuevos Batalla de Las Guásimas y Jesús Suárez Gayol. “¡Miles de instalaciones económicas y sociales se construyeron en estos años de Revolución!” dijo entre las que puntualizaba 105 000 nuevas viviendas.

Para entonces estaba próximo a su inauguración el Centro de Investigaciones de Ingeniería Genética y Biotecnología, el segundo del país, y ya se explotaba de forma óptima el centro de camaronicultura en Santa Cruz del Sur.

En lo cultural resaltaba como símbolos de la Revolución al Ballet de Camagüey, la Orquesta Sinfónica, el museo provincial "Ignacio Agramonte", y añadía la reconstrucción de teatros, la conservación del Casco Histórico de la ciudad, y los módulos culturales en los municipios… “toda una actividad que ha permitido a la ciudad de Camagüey montar un espectáculo como el de ayer, de extraordinaria calidad, solo con artistas camagüeyanos “.

En el desarrollo deportivo relacionaba al estadio Cándido González, la Sala Polivalente Rafael Fortúm inaugurada alrededor de la fecha, “sin duda, la mayor y una de las más bellas del país”, y casi 800 instalaciones deportivas creadas por la Revolución en esta provincia.

Foto: Archivo   Foto: Archivo

Fidel reflexionada junto a los camagüeyano lo que representaba para la Revolución enfrentar el proceso de rectificación, y cómo durante anteriores recorridos por la provincia constató la posibilidad de convertir a Camagüey en un modelo de desarrollo para el Tercer Mundo, fundamentalmente en la producción de alimentos y otros programas sociales inherentes.

“Para celebrar este 26 de Julio, la provincia ha terminado más de 1 000 obras, que van desde un pequeño centro de trasplante de embriones, que puede tener unos 800 metros cuadrados, hasta un edificio de más de 100 apartamentos y 26 plantas…

“Ayer hicimos un recorrido con un numeroso grupo de periodistas, ellos estaban admirados; más que admirados, asombrados”.

Enumeró el ambicioso y amplio plan ganadero denominado Cuenca Lechera en los alrededores de la ciudad, el mayor concentrado de producción lechera que pudiera encontrarse en cualquier país.

“Pienso que el secreto del éxito de estos programas en la provincia de Camagüey está muy relacionado con el trabajo del Partido y el estilo de trabajo del Partido en esta provincia”, puntualizaba el Comandante en Jefe, destacando el ejemplo de vinculación de los dirigentes con el pueblo.

Porque “... el socialismo es la ciencia de crear, preservar y desarrollar el más amplio vínculo, el más profundo vinculo del Partido con las masas; el socialismo es la ciencia de dirigir con métodos correctos; el socialismo es la ciencia del ejemplo. Con relación a esto hemos visto cosas muy importantes en estos días.

“Meditaba cómo se habría sentido el Che; él, que tanto predicó el trabajo voluntario y tantos ejemplos dio de dedicación personal al trabajo voluntario, cómo se habría sentido si hubiese podido escuchar esto”.

Fue aquí en Camagüey, en la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz, donde al referir los grandes problemas económicos en el mundo, anunciaba las dificultades del campo socialista, con el que habíamos contado hasta ese momento para todo nuestro desarrollo, y vaticinó su debilitamiento a partir de situaciones reales.

“… porque si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS o, incluso, que nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró, cosa que esperamos que no ocurra jamás, ¡aun en esas circunstancias Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo!

Foto: Archivo   Foto: Archivo

26 de julio del 2007. Faltaban pocos días para el primer aniversario de la Proclama de Fidel, de ahí que el General de Ejército Raúl Castro en su discurso por el aniversario 54 del Moncada, valora la reacción del pueblo cubano, y su capacidad de crecerse hasta la altura demandada por cada reto.

“Han sido en realidad meses muy difíciles, aunque con un efecto diametralmente distinto al que esperaban nuestros enemigos”, decía Raúl, refiriendo trascendentales pasajes de de la Historia Patria, y cómo desde el Primero de enero de 1959 la inmensa mayoría de los cubanos se sumó a la causa encabezada por Fidel, donde siempre estuvo presente la acción saboteadora y terrorista de los Estados Unidos, resaltando en esa forja de sacrificio para enfrentarlos múltiples ejemplos, entre ellos el de los Cinco Héroes prisioneros del imperio.

Habían transcurrido 16 años de Período Especial, aún en etapa de recuperación.

Para el otorgamiento de este acto, explicó Raúl que “el Buró Político valoró muy especialmente el esfuerzo cotidiano, callado y heroico frente a las dificultades. Así lo ha hecho el pueblo de "El Camagüey", como decían los mambises, para obtener estos resultados... por que sin ellos, sin el trabajo, el estudio y el sacrificio cotidianos de tantos hombres, mujeres y niños, el clarín de la caballería agramontina no resonaría hoy nuevamente en estas grandes llanuras”.

Llamaba entonces el Segundo Secretario del Partido a sumar a todos a la batalla cotidiana contra los errores propios que agravan las dificultades objetivas derivadas de causas externas, en especial las provocadas por el bloqueo económico de los Estados Unidos que “nos agobia de manera directa y cotidiana en la alimentación, el transporte, la vivienda y hasta por no contar con las materias primas y equipos necesarios para el trabajo… pero nuestro pueblo nunca cederá un ápice ante intentos de presión o chantaje de país o grupo de países alguno, ni hará la más mínima concesión unilateral dirigida a enviarle señales de ningún tipo a nadie…”

Aquel día Raúl resaltaba el ejemplo madurez, firmeza de principios, unidad, confianza en Fidel, en el Partido y sobre todo en sí mismo del pueblo, y cómo pese al profundo dolor por la enfermedad del Máximo Líder de la Revolución, no se detuvo ninguna tarea, y acotaba la denominada Operación Caguairán que incrementó sustancialmente la capacidad defensiva del país, sin obviar la realidad derivada de las entonces próximas elecciones en los Estados Unidos, en las que como sabemos, Barack Obama llegó a la presidencia.

Volviendo a nuestros asuntos internos convocó a todos, “... desde el dirigente hasta el trabajador de fila, estamos en el deber de identificar con precisión y valorar, con profundidad cada problema en el radio de acción en que actuamos, para enfrentarlo con los métodos más convenientes.

“No exagero si digo que vivimos en medio de una situación económica internacional muy difícil…” advertía e informó de los altos precios en el mercado internacional del petróleo, la leche en polvo, el arroz y otros renglones importados para asegurar las necesidades fundamentalmente de la población, alimentos que pueden producirse en las tierras cubanas.

“Por lo tanto, cualquier incremento de salarios o descenso de precios, para que sea real, solo puede provenir de una mayor y más eficiente producción o prestación de servicios que permita disponer de más ingresos”, expresaba con claridad meridiana.

La necesidad de producir más viandas, granos, vegetales, leche, carne.. ocuparon el centro de aquel discurso, en el que aludió también un grupo de medidas relacionadas con el ahorro de combustible, tarea de significado estratégico, “que no siempre cuenta con la atención necesaria y aún no se frena el despilfarro. El ejemplo de la leche es suficiente”. Se refería al ordenamiento de su distribución a los consumidores y transportación a la industria.

Aquel día Raúl también llamó a recuperar la producción industrial nacional e incorporar nuevos renglones para eliminar importaciones y crear posibilidades de exportación, incluidas las inversiones extranjera, siempre que aporten capital, tecnología o mercado; el fortalecimiento de la colaboración con otros pueblos y otras muchas batallas simultáneas para mantener la unidad del pueblo.

Recabó entonces de los dirigentes trabajar con sentido crítico y creador, sin anquilosamiento ni esquematismos, y concluyó que el mejor homenaje al Comandante en Jefe era apelar al concepto de Revolución por él expresado el 1ro. de Mayo de 2000:

"Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo".