CAMAGÜEY.- Cada día resulta un pretexto para dibujar a Fidel; algunos lo hacen con sus palabras; otros desde el pensamiento; y quienes no conocen límites, lo materializan en acciones. A ese último grupo pertenecen los niños del taller A pintar la creación, protagonistas de la muestra Así te recuerdo Fidel, que se encuentra en la galería Fidelio Ponce de León, en la sede de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC).

Joyce Alfaisie Betharte, una de las cinco pintoras, me contesta con un dudoso “no sé”, cuando le pregunté si el arte será su camino. Aunque tenga 11 años y oculte su gusto quizá por las Ciencias Exactas o la Medicina, a flor de piel sabe conjugar su talento en uno de los pasajes cruciales de la vida del Comandante en Jefe: el viaje en el yate Granma.

Mientras observo la embarcación coronada, al fondo, con un sistema montañoso envuelto en matices cálidos y augurios primaverales, llegan a mi mente algunas precisiones de su autora: “Creo que este hecho fue decisivo para que Cuba fuera finalmente libre. Por eso lo dibujé”.

 

  Con ese mismo interés me deleita la escena bucólica de Karinés Reyes Ramos. Refleja hogares sencillos y una escuela en los alrededores de una cordillera, todo pintado en colores inusuales, vivos, alegres; es la alegría del legado de Fidel, como tituló su obra.

 

Las de Leuvys Varona Batista y Karla Abad Blanco también engrandecen, desde los paisajes de Cuba, la figura del homenajeado, y Paola Abad Blanco aprovechó la oportunidad para plasmar en la hoja el galón del Comandante en Jefe y una frase: “Yo soy Fidel”.

Adyacentes a los dibujos se encuentran los collages que aprendieron a confeccionar durante el taller de verano. Con recortes de periódicos y revistas, ellos reúnen instantes memorables del Líder Histórico de la Revolución Cubana y de su pueblo.

 

 

Las caricaturas del artista aficionado Daykel Vanega Varona se suman también al tributo al héroe cubano y sobre la cartulina lo inmortaliza, primero, hablándole a su pueblo con una paloma blanca en su hombro; y luego, saludando firme, quizás en un acto en una tribuna abierta; quizás al representante de una nación hermana; quizás al espectador.

Por más de dos años la iniciativa de la OHCC, A pintar la creación ha estimulado el quehacer artístico de los menores en su etapa vacacional. Esta edición fue especial, porque aprendieron con sus manos a contar la historia del hombre que les devolvió la sonrisa sincera a ellos, a los que saben querer.