CAMAGÜEY.- Parece increíble que siete trabajadores, de ellos tres mujeres, produzcan unos mil 200 kilogramos diarios de alimentos en un local pequeño, y todo destinado a centros educacionales y de la salud.

Frank Ramírez Serrano, al frente de la mini-industria Sabor Camagüeyano, acaba de recibir, en nombre de su colectivo, la Triple Corona de la Excelencia, máxima distinción que confiere el movimiento de Agricultura Urbana y Suburbana.

En bolsas de naylon de uno y dos kilogramos salen de allí la pasta de ajo, el condimento mixto, la bija natural (fuerte colorante para el arroz), encurtidos de vegetales de estación, y dulces en almíbar, como de la sabrosa frutabomba o papaya.

Hogares maternos y de ancianos, casas de abuelos, hospitales, círculos infantiles, semi-internados y otros colectivos “protegidos” reciben estas elaboraciones, insustituibles para enriquecer los almuerzos y comidas de miles de niños, pacientes ingresados y trabajadores.

Todas las bolsas tienen un papel impreso a color con las características y el origen del producto, que como explica el inquieto y locuaz Frank, tienen una duración de un año, aún si se guarda fuera del refrigerador.

Son elaboraciones naturales, que excepto los dulces en almíbar, solo tienen sal y vinagre como conservantes, y los venden a precios módicos, teniendo en cuenta los destinos.

Además ellos son “padrinos” (con abastecimiento gratuito) del círculo infantil Motica de Algodón, cercano a la mini-industria, que radica en la calle Avellaneda número 408, entre San José y Francisquito.

Sabor Camagüeyano fue una de las tres primeras mini-industrias surgidas en la ciudad de Camagüey en el año 2006, y desde el fin de semana anterior es la única que ostenta la Triple Corona en la agricultura urbana de la provincia.

Al visitar el lugar y entregar la condición, Asturiano Ramírez Medina, del Grupo Nacional de la Agricultura Urbana y Suburbana (GNAUS), destacó la calidad e inocuidad de los alimentos procesados aquí, y de su colectivo la disciplina y seriedad en el cumplimiento de las normas higiénico sanitarias y del proceso tecnológico, para obtener alta calidad en el producto terminado.

Según le dijeron a Frank, existe una Cuarta Corona de excelencia nacional, y por eso ya ha comprometido a sus compañeros para alcanzarla el año próximo, para beneplácito de la Empresa Agropecuaria Camagüey, a la cual pertenecen.