Camagüey ,-Los muros derruidos de una vivienda marcada por el número 105 en la céntrica calle Luaces tienen la primicia del venidero XXII Salón de la Ciudad, Camagüey 2012.
Desentrañados a cincelazos de los apenas recubiertos ladrillos, por el artista Alexander Hernández Alonso, emergen cuatro rostros que a gran escala dan fe de hijos ilustres de esta región: Gertrudis Gómez de Avellaneda, Ignacio Agramonte y Loynaz, Carlos Juan Finlay y Fidelio Ponce de León.
“Con lo que se construye a un pueblo”, así nombró el autor a este proyecto artístico, uno de los once acogidos por la Galería de Arte Universal Alejo Carpentier para la presente edición del Salón.
La misma sorpresa causada en la vía por los semblantes amurallados se repetirá a lo largo de la semana del 1ro al 7 de febrero, pues la conditio sine qua non del certamen este año ha sido la intervención del espacio público, el concebir la obra como sujeto actuante inmerso en la más cotidiana de las realidades.
Bajo el título “El lado redondo del cuadrado”, el Salón intenta a sus veintitantos desembarazarse del monótono y formal encerramiento galerístico y reconoce el imperativo dialogar con el público en su propio medio: la calle, según las palabras de Robert Rivero Salazar, curador del evento.
Para acompañarles en intenciones, los organizadores han invitado al curador y crítico Frency Fernández, al especialista nacional de artes plásticas de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) Rewel Altunaga y al artista de la plástica y profesor del Instituto Superior de Arte (ISA) Reslán Torres. Ellos impartirán conferencias sobre el plato fuerte del encuentro: el arte público.
La inauguración, programada para las 4: 00 p.m. del miércoles 1ro de febrero, en la Plaza de los Trabajadores, será liderada por la prestigiosa compañía de teatro callejero Morón Teatro y su performance “Gente es barro”.
Los vecinos avileños aceptaron la invitación especial para venir a embarrar a casa del trompo y será toda una fiesta para Camagüey inter-actuar con ellos no solo en la ceremonia de apertura, sino durante los siete días del evento, al cual acompañarán con su distintivo y popular arte.
Las obras en concurso se mantendrán apostadas durante la semana que dura el Salón en distintas rutas, parques o plazas del casco histórico de esta ciudad, cuyo fragmento central fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008.















