Camagüey.-La Revolución cubana recién acababa de cumplir su tercer aniversario,y ya había transitado hacia la construcción del socialismo,proceso rápido y dinámico sin antecedentes hasta entonces,como resultado de las presiones a que estaba sometida por el imperialismo yanqui en su afán destructivo.
Para enero de 1962 los Estados Unidos habían decidido acudir a métodos drásticos, pero, como venía sucediendo hasta la fecha, necesitaba mantener una imagen de aparente tranquilidad ante la opinión pública mundial.
Dadas las circunstancias el Imperio convocó a una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que en el resultado de sus nefastas intensiones estuvieran involucrados otros países del área.
El 31 de enero se produce una reunión en Punta del Este, Uruguay, en la que nuestros enemigos, en complicidad con un grupo de gobernantes desprestigiados del Continente reunieron a los cancilleres de las naciones integrantes de la OEA para presionarlos mediante el chantaje económico y así lograr mayoría de votos para su propuesta de expulsar a Cuba de esta organización.
México fue la honrosa excepción que se mantuvo a nuestro lado, el resto de los gobiernos latinoamericanos rompieron relaciones diplomáticas con nosotros; quedaba consumada una nueva agresión contra nuestro país.
Con el aislamiento de Cuba era factible poner en práctica planes siniestros de mayor magnitud y envergadura.
El 4 de febrero los habaneros, en representación del pueblo de Cuba, se concentran para escuchar el discurso de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, condenatorio de la injerencia yanqui en los asuntos internos de Latinoamérica, y tras un recuento de los siglos de lucha contra la esclavitud y el colonialismo librado por los hombres y mujeres de estas naciones, quedó para la historia, con su resonar ideológico y vigencia:
"... esta gran humanidad ha dicho ¡Basta! Y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia"















