Cuando este enero se difundió al mundo por INTERNET el vídeo repugnante de cuatro marines estadounidenses orinando sobre tres cadáveres afganos ensangrentados, tal salvajismo originó la esperada reacción universal para que sean castigados los “culpables” del inhumano hecho y acrecentó el desprecio universal de los musulmanes, enemigos y hasta amigos de los Estados Unidos.
¿Qué esperar de la soldadesca yanqui? No es la primera vez que suceden tales vejámenes contra civiles y prisioneros, más otros no divulgados que ocurren a diario en las cárceles clandestinas como la de Guantánamo, Base Militar USA mantenida a la fuerza en el oriente cubano, y en otros lugares secretos del planeta donde se violan la dignidad y los derechos humanos.
El abominable acontecimiento en Afganistán, mueve a la repulsión y a la condena de que los protagonistas directos sean sancionados, sin embargo, ¿son esos cuatro marines los verdaderos culpables de tamaña ignominia?
Los cubanos, que jamás olvidan su rica historia de lucha por la definitiva libertad que disfrutan sin marines borrachos por La Habana, tampoco olvidan aquel abril de 1949 cuando bajo el gobierno estadounidense de Harry S. Truman, el mismo que ordenó el lanzamiento de las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, soldados yanquis se orinaron encima de la estatua del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, cuya profanación indignó a todos los habitantes de la Isla y provocó en el mundo civilizado, igual que ahora, desprecio y condena para los protagonistas de la aberrante acción.
¿Cuáles son los protagonistas de aquellos hechos, de las barbaridades de los militares estadounidenses en Vietnam, Irak, en Pakistán, Libia, las que no se han publicado aún… y las más recientes en Afganistán, con las ocurridas en la capital cubana?
El entonces universitario Fidel Castro Ruz , al frente de jóvenes estudiantes y pese a la brutal represión policial del gobierno de turno amigo de Truman, trigésimo tercer presidente norteamericano, repudió frente a la embajada de EE.UU la despreciable ofensa al pueblo cubano, pero Fidel siempre supo y lo demuestra la historia de la Revolución en su aniversario 53, que el verdadero culpable de tanta prepotencia, desprecio y humillación estadounidense hacia el ser humano, es el propio sistema imperialista.
No importa la época: sea Harry Truman o el Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, los perros podrán ser diferentes pero USAn el mismo collar.















