CAMAGÜEY.- En el ámbito de la oftalmología hay padecimientos muy conocidos por la población y esos son los casos de las cataratas y el glaucoma, por solo mencionar algunos; sin embargo, una de las consultas dentro de esta especialidad es la oculoplastia y no son pocos los que leen aquello como algo que les es ajeno.

Para sacarnos del error y adentrarnos en esta subespecialidad de la oftalmología fuimos a esa consulta del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, donde nos atendió con amabilidad extrema el Dr. Vladimir E. Cairo Williams, especialista en Oftalmología y Máster en Longevidad Satisfactoria.

Él nos aclaró que la oculoplastia comprende el estudio de las enfermedades de los anexos oculares.

¿A qué llaman anexos oculares?

—A las cejas, los párpados, las pestañas, las conjuntivas y el aparato lagrimal, con sus vías, el pterigium, que es una degeneración de la conjuntiva y se manifiesta como una carnosidad en la parte blanca del ojo, por supuesto, atendemos los trastornos de esos anexos oculares.

¿Incluye la cirugía estética?

—Sí.

¿Puede aparecer en esos llamados anexos oculares alguna de tipo maligna?

—También está incluida.

Empecemos por un orden, ¿qué puede surgir en las cejas?

—La caída de la cola de las cejas que se produce en edades avanzadas, descienden por gravedad.

¿Y en los párpados?

—Son los que presentan más dolencias, como: infecciones, inflamaciones, ptosis palpebral (caída de los párpados) e incluso, hasta tumores.

Llegamos a las pestañas…

—Desviaciones, infecciones, las blefaritis —inflamación de su borde. En el primer caso puede ser adquirida o de nacimiento, es cuando las pestañas, por ejemplo, salen hacia adentro y molestan mucho.

¿Cómo son tratadas esas desviaciones?

—Utilizamos el láser, antes era con el nitrógeno que mataba los folículos y en oportunidades extremas hacemos una resección de ese lugar.

¿Qué puede ocurrir en la conjuntiva?

—Los papilomas, las conjuntivitis agudas y crónicas, y el cáncer, que también es frecuente, o sea, las displasias y el carcinoma conjuntival epidermoide in situ.

¿Y con el pterigium?

—En reiteradas ocasiones el paciente es reacio a operarse, este es consecuencia de factores medioambientales, sobre todo por el sol, y tiende a modificarse, y esa modificación casi siempre es un carcinoma epidermoide in situ y si no se atiende adecuadamente y a tiempo, alcanza a perderse hasta el globo ocular completo.

¿Este tipo de cáncer aparece más a menudo en ancianos?

—No precisamente, en los jóvenes igual.

¿Qué pasa con los lagrimales?

—Se obstruyen, a veces hasta sus vías.

¿Cuáles son los signos de alarma para asistir al especialista?

—Cuando noten alguna modificación en sus ojos, hasta en un simple lunar “aparente” que cambie de color, se abulte; un ojo enrojecido con molestias como arenilla; lesión en el párpado que crezca o sea una supuesta verruga.

¿Estas alteraciones pueden ser malignas?

—Sí, no quiere decir que todas. Las intervenciones quirúrgicas afectan la estética, lo fundamental es quitar la lesión y lo otro es resolver el cambio de la imagen.

¿Provocan metástasis?

—No todos, no son iguales, depende.

¿Tienen registrada la procedencia de la mayor cantidad de estos pacientes?

—De zonas costeras como Santa Cruz del Sur, Nuevitas, también Vertientes y Florida. Son muy afectados por los rayos ultravioletas del sol.

¿Cómo llegan al especialista?

—Mediante el sistema de atención primaria de salud. Las áreas y los municipios están cubiertos por médicos de familia, ellos determinan si requieren del oftalmólogo y estos los remiten a nuestra consulta. Aquí los turnos se ofrecen sin problemas, están al alcance de todos.

¿Siempre llevan tratamiento quirúrgico?

—La mayoría e incluye la oncológica, aunque hay quienes resuelven su afección con medicamentos, como la blefaritis, celulitis preseptal —inflamación de los párpados con todo su espesor, incluso a veces hasta con el tejido orbitario—, la conjuntivitis…

¿Quiénes son los que más acuden a esta consulta?

—Los adultos mayores, con el cáncer de párpados y conjuntiva. Son las personas con efectos más negativos del sol.

¿Si alguien quiere mejorar su estética?

—La vía para llegar a nosotros es la misma, con el referido del oftalmólogo del área de salud.

¿Algunas de estas enfermedades pueden heredarse?

—La ptosis palpebral o párpados caídos sí.

Por sexo, ¿quiénes solicitan más esta consulta?

—Las mujeres.

¿Cómo es el resultado?

—Por lo general las personas quedan complacidas. Son buenos, incluso, en casos de malignidad; y en la estética utilizamos el láser de última tecnología. Es oportuno aclarar que el exceso de párpados y la caída de las cejas disminuyen el campo visual y molestan.

¿La población tiene cultura de esta subespecialidad?

—No, tampoco tiene percepción del riesgo de los tumores en estos lugares. No saben que pueden padecer de tumores en el globo ocular.

¿Algún tipo de recomendación?

—El cubano tiene que aprender a protegerse del sol, la afectación que este provoca es acumulativa, después de los 35 años se presentan los cambios del envejecimiento por esta causa.

¿La piel es como una memoria que no borra?

—Así es. La afectación que va induciendo el sol se acumula, por eso el cuidado debe ser desde que se nace, protegerse en los horarios de 11 de la mañana a tres de la tarde, ese es el peor período para exponerse a los rayos del sol; y para los ojos lo acertado es usar gafas protectoras con filtros ultravioletas, no cualquier espejuelo oscuro.

¿Un futuro mejor?

—Desde luego. Estamos perfilando los procedimientos con nuevas tecnologías y en el caso de los tumores vamos a comenzar con la aplicación del Heberferon, ese medicamento novedoso, que se aplica para el carcinoma basocelular, al utilizarlo en ocasiones desaparece la lesión y en otras el tumor se reduce previa la cirugía y esta se hace menos cruenta.