Con la presencia del coronel Antonio Lorente Febles, oficial del Ejército Oriental, se chequeó el funcionamiento de los dos sensores de nivel existentes en la urbe, sobre los cauces del Tínima y el Hatibonico, montados en un sistema automatizado que permite evacuaciones oportunas cuando ocurren intensas precipitaciones.

Bárbaro Boy, especialista de la Empresa de Aprovechamiento Hidráulico de la provincia de Camagüey, explicó que la llanura de la topografía del territorio determina un rápido escurrimiento hacia las corrientes fluviales cuando en el nacimiento de la cuenca, al norte, se registran 100 o más milímetros de lluvias.

Además de los detectores que calibran la cuota del lecho de los ríos, existen otros cuatro pluviómetros en puntos críticos de la ciudad integrados a ese sistema de mitigación de riesgos, y brigadas capacitadas para ejecutar esas funciones en caso de fallos tecnológicos.

La jornada del ejercicio popular para la preparación de la defensa civil, con las empresas, organismos e instituciones, y otras fuerzas que participan en la reducción de los efectos de desastres naturales, incluyó actividades prácticas como rescate y salvamento, y atención médica en campaña.

También se trabajó en la poda de árboles, la limpieza de fosas, zanjas y desagües, y se evaluó el trabajo desempeñado en la política de tratamiento de residuales en la fábrica de leche en polvo que se construye en las afueras de la ciudad.

De cara a la venidera temporada ciclónica en el área del Caribe, los órganos de dirección y mando a todos los niveles evaluaron durante dos jornadas las potencialidades del territorio para prevenir los eventos extremos, y garantizar la seguridad de la población y la economía.

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