Un poco eso es la ciudad, lo que uno vive en ella, las marcas de existencia que como generación vamos dejando. Pero ¿y la otra ciudad? ¿y las otras ciudades? ¿y todas esas historias, vivencias, acertijos, misterios que dejaron sembradas entre las mismas paredes y adoquines los hombres y mujeres de otras épocas?
Ese otro Camagüey, aún por descubrir , es una de las opciones veraniegas que pone la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC) a nuestro alcance durante julio y agosto. Si usted quiere acercarse a re-conocer la urbe en todos sus vericuetos legendarios, no tiene más que pasarse con una semana de antelación por el Centro de Gestión Cultural y sacar reservaciones para los recorridos guiados que esta institución realiza cada lunes, jueves y viernes de la etapa estival en curso.
Por un precio tan breve como uno o dos pesos en moneda nacional, en dependencia de si se es niño o adulto, la Oficina le llevará a lugares como la Plaza del Carmen, donde las broncíneas negras de Martha Jiménez se cuentan en pose incansable sus chismes de barrio; a la casa espaciosa de la calle Cristo No. 5, donde Carlos J. Finlay, vivió su primer año de vida alquilado en apenas dos cuartos; o a la Iglesia de la Soledad, donde la fe principeña bendijo en bautizo a la niña Gertrudis Gómez de Avellaneda y en sagrado matrimonio a esos novios que siempre fueron Amalia e Ignacio.
La Calle de los Cines, el Parque Agramonte, la Casa de la Diversidad Cultural, el azulísimo Centro de Eventos Santa Cecilia de la Plaza de los Trabajadores... cada lugar de parada le será de seguro una revelación, como encontrar un ser nuevo debajo de la piel de la persona que te saluda cada día.
La amplia familia de los Yumar- Leyva- Abreu- Monteagudo, parentela entusiasta que con sus niños y adolescentes se fue hace poco a hacer la ruta del viernes, confesó a varias voces a Adelante su satisfacción por esta opción vacacional: "nos motivó la idea de aprender cosas nuevas de la localidad, y escogimos el viernes porque es el día en que el paseo termina con una guagua llevándote al Lago de los Sueños. Eso nos parece una idea genial, porque combinas para los niños el atractivo del parque de recreación con el conocimiento que brinda la visita a museos y otros lugares históricos. La oferta es muy económica. Realmente es de las mejores cosas que se pueden hacer en verano, de las más constructivas, porque la gente disfruta y aprende y se trabaja en la preservación de los valores. Solo sugerimos que no lo circunscriban únicamente a esta etapa del año, sino que lo sigan haciendo los fines de semana. Y también que amplíen el radio de las visitas a más lugares."
Sin embargo, como reconocen los usuarios, siempre se puede más y mejor. Comparado con las ediciones de años anteriores, los recorridos "Por mi ciudad legendaria" de este 2014 han perdido alcance físico: ya no se va a sitios como Jimaguayú o Las Clavellinas, donde la historia reposa y por la lejanía y la maraña de los caminos, para que las personas vean los potreros donde cayó Ignacio Agramonte o el punto geográfico en que se alzó la rebeldía camagüeyana, y donde, de paso, hay buen río para darse chapuzón.
Circunscritos al epicentro fundacional de la villa, por logística y economía, los paseos tampoco abarcan todos los sitios a donde vuela la curiosidad y el deseo, pues quién no quisiera- además de ir a las instituciones que pertenecen a la Oficina y que se incluyen en el programa- visitar y conocerle los secretos a lugares como las catacumbas de la Iglesia de La Merced, o los laberintos marmóreos del cementerio donde duerme el final de su carrera la Rondón, o las salas de arte e historia natural del Museo Provincial; o subir a los miradores de las torres del Sagrado Corazón o de la catedral, para avistar desde allí la trama urbana de plato roto que tanto nos enorgullece y distingue.
Se pueden tejer muchos más días y rutas, e insertarle más acción a las visitas, con proyecciones audiovisuales, espectáculos músico-danzarios.
Esta es una de las mejores ideas que ha traído el verano a los camagüeyanos y- como idea feliz- todos quisiéramos verla crecer, ramificarse, implicar a más actores para que todo el peso no caiga sobre la Oficina, y tener una concreción lograda y gozosa, que nos imante a repetir una y otra vez las mismas calles con la fe de que vamos a encontrar algo nuevo.
http://youtu.be/3nFak5VlgqM?list=UUJWfCzJwgrTMmFuTkf6ZsBg
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