Un día de 197l se le acabó la guardarraya y buscó futuro en la ciudad de Camagüey, en la otrora Empresa Provincial de Micropresas del entonces Ministerio del Azúcar... porque el agua que puede sobrar en el sur falta en la mayoría de los asentamientos cañeros.

-¿Te desvinculaste de tus orígenes agrícolas?

- Al contrario, fui dibujante de proyectos para la irrigación de las cañas y como dirigente sindical de base, montada en un vehículo de cualquier tipo para compartir inquietudes, gestionar las necesidades de los trabajadores en los escalones inmediatos administrativos y sindicales y, sobre todo, participar en jornadas voluntarias, productivas, competencias y chequeos de la emulación, encaminadas al sobrecumplimiento de los planes económicos, no para llenar los baches de la ineficiencia.

-Eras muy joven...

-Tenía alrededor de 17 años

-¿Y después?

-Me consolidé en el trabajo sindical del sector en el municipio de Camagüey, en las distintas etapas cuando el territorio era determinante por sus brigadas de macheteros de alta productividad durante la zafra y las movilizaciones hacia la siembra y limpia de la caña eran masivas y fueron determinantes para aquellos éxitos productivos cuando la provincia, en dos ocasiones, produjo por encima del millón de toneladas de azúcar.

Hoy, cargada de experiencias sindicales del sector agro-azucarero, Dolores Torres Vidal, las comparte con los dirigentes del Sindicato Azucarero desde la modesta actuación de secretaria.

-¿Qué piensas de la actividad sindical ayer y hoy?

-Que los tiempos aunque diferentes, necesitan -en cualquier época- del Movimiento Obrero, para escuchar a los trabajadores y darles participación en los procesos productivos, en los cuales son protagonistas principales. A los dirigentes y activistas sindicales hay que apoyarlos más para que bajen a los cañaverales y compartan los logros y sinsabores de la cosecha.

Fuera del intenso trabajo sindical en los cañaverales, Dolores, por 20 años fue presidenta del CDR N0.11 Zona 325 en el Reparto Torreblanca y lleva más de cinco procesos eleccionarios del Poder Popular, dando su apoyo en comisiones y mesas electorales.

La "cosecha" personal de "Loly", como la llaman amigos y conocidos, son dos hijas: Lidaisy, licenciada en Cultura Física y Lipzing, economista, más dos nietos: Yoelvis y Yoldán.

¿Piensas en la jubilación?

-Sí, he pensado en ella.

-¿Para cuidar los nietos?

-Nunca olvides que me gusta la música romántica, sobre todo la de la Década del 70, bailo Casino, me gusta la playa y ver la televisión...Ah, y cocino bien, al menos, eso dicen quienes degustan mi sazón...

-Y. ¿ qué dice tu esposo?

-¿De la comida? Que le gusta y de mi vida laboral, todo lo aprueba por que yo soy como una prolongación de su trabajo.

-¿ Cómo se llama?

-Jaime Marshall Andrés

-¿ El cincuentenario azucarero?

-Sí, el mismo, solo que no ha dejado de trabajar y lo hace en lo que a él le gusta, su especialidad, la maquinaria agrícola, pero en la Empresa Ganadera.