¿Qué pasa con la caña?, es la pregunta extremadamente difícil de responder.

   Pues si se tiene en cuenta que, con mayor énfasis en los últimos años, el país hizo esfuerzos financieros para asegurarle insumos para fertilizar y controlar el enyerbamiento, tractores e implementos para la preparación de la tierra y luego el cultivo, y combustible, todo ello haría suponer que se contaría con más materia prima para moler.

   Tal criterio parte de incrementos reales en el área sembrada e incorporada a la producción y más atenciones culturales para elevar el rendimiento agrícola.
   Desgraciadamente no es así. Camagüey para la venidera cosecha tendrá menos caña que en la precedente.

   Para ilustrar: cuando terminó la molienda, lo que se le dice liquidación, ese importante medidor promedió en los dominios camagüeyanos un pobre 40,8 toneladas por hectárea.

   Pero en la evaluación realizada en el mes anterior, lo que se le dice estimado de junio 30, el territorio bajó a 40,3.

   No puede negarse la razón muy objetiva de la dura sequía que golpea este y cuanto cultivo exista.

   Sin embargo, hay deficiencias que se arrastran como baja población de tallos, pobre desarrollo de la caña y  enyerbamiento dentro de las plantaciones.

   Esto denota mal trabajo, porque si las tareas del agro se realizan bien, como se supone, y se controlan igualmente bien, no tiene que ocurrir esta situación preocupante de año en año, sin desconocer, vale recalcar, los efectos adversos de la sequía.

   Como otras provincias, Camagüey está enfrascada en renovar sus cañaverales, y eliminar los campos con bajos rendimientos agrícolas, a lo que se le llama demoliciones –de los cuales restan muchos-, pero en esto no queda el tener seguridad de que habrá más caña.

   Urge trabajar correctamente desde la preparación del terreno, la siembra con semilla de calidad y bien puesta en el surco, evitar el enyerbamiento, fertilizar en el momento oportuno y en la cantidad requerida, cultivar como debe ser. En fin hacerle a la caña lo que necesite.

   Además, controlar por quienes corresponda, con responsabilidad, cuanto se haga. En una palabra: comprobar.

   Y atender con esmero al trabajador.

   Solo así Camagüey podrá contar con más caña cada año para hacer zafras mayores.

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