Lecturas

Espacio para disfrutar de la lectura, aprender y entretenerse.



Sepultureros

 El cementerio es un lugar de silencio, de respeto y de sobriedad. Allí los sepultureros son claves en la inhumación y exhumación de cadáveres… y son mucho más; ellos marcan el fin de la vida, algo de lo que poco se habla, y sienten como suyo el dolor ajeno, buscan en la apacible soledad el mejor aliado para transformar la osamenta en vida perdurable en las entrañas de la tierra.

Leer más...

La Plaza del Paradero

Aunque hoy el entorno se encuentra bastante deteriorado, en sus buenos tiempos la Plaza del Paradero, devenida pequeño parque arbolado frente a la antigua estación del ferrocarril, era una zona muy populosa y atractiva.

Leer más...

Una misión para estudiar el Sol

Instrumentos diseñados para estudiar campos magnéticos, plasma y partículas energéticas e imaginar el viento solar, contiene la misión Parker Solar Probe (PSP), que será lanzada el próximo día 10 por la agencia espacial estadounidense NASA para analizar más de cerca la  atmósfera del Sol.

Leer más...

Nunca antes me había fijado, no me había detenido a mirarlo, hasta que un día lo descubrí. Y ese hallazgo me puso a pensar en el esplendor de antaño, pensar en quién estuvo allí, y en todo lo que al pasar el tiempo vio.

Leer más...

Día Mundial de la Cerveza y Cuba

La celebración del Día Mundial de la Cerveza tiene para Cuba una significación cargada de turismo por un lado y por el otro de las recomendaciones médicas de beber con moderación.


La fauna entre los personajes camagüeyanos

 En la ciudad de Camagüey no son solo calles y zaguanes, plazas, parques o callejones los que marcan hitos de diferentes épocas. Ni siquiera personajes y personalidades nos acompañan en los fantasmas de la memoria anotados en páginas de libros y periódicos. Hay estampas de una fauna que debe ser sumada por derecho a estos recuerdos.


Callejones en la ciudad

Nuestra ciudad cuenta con no pocos lugares emblemáticos, incluyendo el trazo de sus calles, cuyas características resultan propias de todas las villas fundadas a lo largo de los resplandores medievales del siglo XVII.


Día de los buenos papás

De niños no jugaron con muñecas —ni siquiera con muñecos—;  para ellos no hubo ensayos de cargadas y biberones. Cuando se armaba “la casita” de los primos, del círculo infantil o del barrio, les tocaba leer el periódico, hacer las compras, decidir y regañar.


Las manos de mi pa’

Las manos de mi pa’ son grandes, de dedos robustos, de muchas cicatrices, de ampollas prematuras por las labores duras del campo. Son manos que dejan ver los callos de la piel y los del alma, esos que salen cuando mucho se ha sudado para mantener y educar a una familia.