Crónicas sueltas

Selección de lecturas publicadas por periodistas de Adelante.


“…la vida no tiene sentido si no se lleva con honra y dignidad (…). Es mejor morir, vivir para la eternidad después del deber cumplido, que vivir sin decoro”.

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 Memorias personales del huracán Flora de nuestro cronista Eduardo Labrada.

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La solidaridad te da sorpresas

El cubano es solidario por naturaleza. ¿Quién no ha ayudado a cruzar la calle a un desvalido, indicado alguna dirección a un desorientado, levantado del suelo al caído producto de un tropiezo?

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 A la mujer, a través de la historia, se le relegó al rol de madre dedicada, ama de casa, buena cocinera, cuidadora... mientras el protagonismo de las revoluciones y el trabajo, en toda la extensión de la palabra, era para el sexo “fuerte”.

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Cartas de amor

Era el año 1868. Tropezaron por serendipias de la vida en una plaza tumultuosa, cruzaron miradas y al instante enarbolaron el deseo como imperiosa bandera. Pero claro, hablarse habría sido demasiado para aquel primer encuentro, y al caer la noche no les quedó más recuerdo que los semblantes del uno y el otro escudriñándose el alma con los ojos.


Quienes revolucionan la historia, para bien de todos, no son grandes solo porque sí. Siempre necesitan de un crecimiento espiritual, de un desarrollo en sus convicciones que los hagan capaces de pelear y morir por ellas.


El honor del silencio

A 60 años llegan hoy los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. Por cada día de esos años la entrega de sus hombres y mujeres ha mantenido la paz y la estabilidad interna del país, ha develado planes de atentados contra dirigentes y contrarrestado diferentes modalidades de ataques al país.


Mujer y lucha, más allá del 8 de marzo

En la mayoría de las culturas las mujeres han sido sometidas a estructuras patriarcales, donde les son negados los derechos fundamentales. Los sistemas tradicionales, como el cristianismo y el islamismo, antecedentes de los sistemas modernos, han provocado la dependencia de la mujer...


Bienes de familia

Cuando conversas de tu familia, sientes como si hablaras de ti mismo. Así sucede mientras pienso en mi árbol genealógico hasta donde las palabras y la memoria puedan explorarlo. Después de que alguien pregunta: “¿Dime de…?”, saco el álbum que guardo dentro, de quienes comparten mi día a día, y como un dibujo a mano alzada retoco por aquí y por allá cada retrato como mejor lo percibo.