La vocera del Departamento de Estado norteamericano declaró que Estados Unidos se siente "horrorizado" por el cañoneo de Israel a una escuela de la ONU que alberga alrededor de 3 000 mil palestinos, en la Franja.

Con un lenguaje inusualmente severo y directo el gobierno estadounidense criticó el ataque que mató 10 personas e hizo notar que dicha escuela era un lugar declarado"protegido".

Por su parte, en relación con ese hecho, Ban Ki- moon, secretario general de las Naciones Unidas, dijo sentirse indignado y lo calificó como un acto inmoral y criminal, aunque anteriormente, en siete ocasiones, los refugios de esta organización habían sido bombardeados a pesar de habérsele facilitado al ejército sionista los lugares donde estos se encontraban enclavados.

Mientras declaraciones van y vienen, pero nadie de los que pueden( llámense Estados Unidos y sus aliados europeos) para la mano agresora, y el mundo se siente consternado ante la desigual contienda bélica donde la inmensa mayoría de los muertos, que hasta ahora llegan a unos 1 800 y unos 9 000 heridos, son palestinos, además de la terrible destrucción de la infraestructura habitacional, unas 10 mil viviendas. Israel, después una tregua "humanitaria" de 72 horas, dice haber comenzado un reposicionamiento de las fuerzas invasoras terrestres, que no significa un cese de su agresión ni mucho menos, porque la aviación seguirá haciendo su "trabajo".

La Franja de Gaza siempre fue una provincia de Palestina, sin embargo, después de la guerra de 1967 contra los árabes, la Franja fue conquistada por Israel, en cuyo poder permaneció hasta los acuerdos de Oslo, mediante los cuales la Autoridad Palestina recupero el 80 % del territorio, no obstante, está totalmente cercada, salvo la costa que da al Mediterráneo y tiene ocho pasos fronterizos, solo dos de los cuales permanecían abiertos antes del bloqueo completo a que es sometida actualmente y desde el 2006.

Con una población superior al millón 800 000 personas en unos 320 kilómetros cuadrados, la región más densamente poblada del mundo, se sostiene económicamente gracias a las donaciones internacionales y a la ayuda de la ONU, porque de los 30 000 palestinos que trabajaban en la industria israelí, a donde acuden por los pasos fronterizos, solo ahora lo hacen unos 4 000.

En Gaza gobierna Hamas, enemigo jurado de Israel, organización palestina armada que acaba de firmar un pacto unitario con Al Fatah, la otra facción que gobierna en Cisjordania, una importante decisión hacia la consecución del Estado palestino, que todos piensan que fue el detonante de la agresión israelí contra la Franja de Gaza, y no la de soldados sionistas desaparecidos, que quieren hacer aparecer como causa real de la matanza que llevan a cabo en ese territorio.

A un mes de desatarse el genocidio, el 80 % de las víctimas palestinas son civiles, alrededor de cuatrocientos niños y más de doscientas mujeres han muerto, mientras de la parte sionista 67, todos militares, han sido las bajas sufridas en el conflicto.

A pesar de las escalofriantes cifras de muertos y heridos en la Franja, el estado de caos y condiciones infrahumanas a que se ven sometidos sus moradores, sin alimentos, agua, electricidad y medicinas y asistencia hospitalaria, los sionistas no han podido vencer la resistencia palestina representada no solo por Hamas, sino también por otras organizaciones y en las negociaciones actuales que se llevan a cabo con la mediación de Egipto, han puesto sus condiciones, entre ellas el levantamiento del bloqueo y el cese de la invasión, para aceptar un alto al fuego.

Es tal la repulsa mundial a la masacre del sionismo, ideología racista y excluyente, fascismo de nuevo tipo practicado por Israel, al apoyo estadounidense a ese acto criminal, el cual no solo justifica, sino respalda, ahora con la donación de otros 600 millones de dólares aprobado por su Congreso en material bélico para que sigan matando y destruyendo, que la desesperación del Gobierno le ha llevado, por boca de su Canciller judío a proponer que se le otorgue un mandato a la ONU, para que administre la Franja, con la clara idea de quitarse el puñal clavado en su costado.

Aceptar la creación del Estado palestino, convivir con él, dejar de usurpar el poco territorio que ya le queda, sería la solución más sabia que pudiera tomar Israel, si realmente quiere la paz.

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