Es muy difícil, por estos días de Julio, retrotraerse a uno de los documentos esenciales de Cuba: el alegato del entonces joven abogado Fidel Castro Ruz, La Historia me Absolverá, discurso que pronunció el 16 de octubre de 1953, donde denunció horrendos crímenes y mencionó el programa político revolucionario de haber triunfado en los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de julio de ese mismo año.