Camagüey.- “Con lo que se construye a un pueblo”, obra del artista plástico Alexander Hernández Alonso, obtuvo el Premio Único del XXII Salón de la Ciudad.
Los rostros de personalidades de la cultura camagüeyana cincelados sobre construcciones derruidas en las calles Luaces y Apodaca, del Centro Histórico, se alzaron también con uno de los premios colaterales del evento, el otorgado por el Proyecto eJo.
De las ocho obras en el Salón, la propuesta más galardonada por distinciones colaterales fue “Blue Mountain”, de Pável Pérez Méndez. Este joven ingenió a base de chatarra una moto que a gran formato emerge en las inmediaciones de la rotonda del Casino y que fue reconocida por la Asociación Hermanos Saíz (AHS), la Asociación Cubana de Artesanos y Artistas (ACAA) y el Consejo Provincial de las Artes Plásticas (CPAP).
Otra laureada resultó “La culpa la tiene ¿el gato?”, de Eduardo Rosales Ruiz, a la cual reconoció el Fondo Cubano de Bienes Culturales.
Como parte del evento, enfrascado este año en la proyección de arte público, se dictaron conferencias y realizaron talleres durante el fin de semana, relativas a acciones e intervenciones artísticas de los espacios abiertos. Estos debates contaron con las experiencias de los invitados Ruslán Torres, profesor del Instituto Superior de Arte (ISA) y Frency Fernández Altunaga, Especialista Nacional de Artes Plásticas de la AHS.
Yasniel Pérez Guerra, director de la galería auspiciadora del evento, la Alejo Carpentier, refirió que “Camagüey es una ciudad que se ha quedado un tanto rezagada en las tendencias del arte público, por eso intentamos dar un primer paso en el Salón para romper el hielo, pero ni siquiera fue todo lo agresivo, novedoso o provocador que hubiéramos querido. Para lograr algo más revolucionado hace falta primero preparar tanto a las autoridades como al público, que en este territorio no están acostumbrados a las propuestas que genera este tipo de arte.”
Muestra de lo anterior fueron los saqueos asestados a varias de las obras en concurso, que al ser expuestas en los distintos escenarios del Centro Histórico no pudieron ser custodiadas a tiempo completo y sufrieron sustracciones de piezas.
Otra de las disquisiciones aún inconclusas es la del destino final de las obras, la mayoría de las cuales, al ser concebidas para espacios públicos, no aceptan otra localización para ser exhibidas. La dirección de la Galería Alejo Carpentier tramita hoy la permanecía de tres proyectos con las instancias responsables, en este caso Plan Maestro y la dirección de Planificación Física del territorio.















