CAMAGÜEY.- La Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (Actaf) desarrolló en Camagüey un taller dedicado a la equidad de género en el sector agropecuario, con la participación de productores, especialistas, juristas, académicos y representantes de organizaciones sociales. El encuentro, realizado el 11 de marzo, buscó visibilizar las brechas que aún persisten en el campo y promover una cultura inclusiva que fortalezca el papel de las mujeres en la vida rural.

Las intervenciones iniciales destacaron la necesidad de reconocer el aporte femenino en la producción y en la familia campesina. Se subrayó que la igualdad no debe limitarse al plano formal, sino materializarse en la práctica cotidiana, donde hombres y mujeres compartan responsabilidades y oportunidades.

 Uno de los momentos más significativos estuvo a cargo de especialistas del Ministerio de Justicia, quienes explicaron cómo la Constitución y el Código de las Familias respaldan la igualdad de derechos, aunque persisten vacíos en la legislación agraria que afectan a las mujeres en casos de propiedad y acceso a la tierra. Se insistió en que la violencia y la discriminación en espacios laborales y comunitarios requieren mayor capacitación de directivos y operadores del derecho para que las normas se apliquen con efectividad.

 Académicos de la Universidad de Camagüey señalaron que la falta de conocimiento sobre derechos limita el empoderamiento de las campesinas. Relataron experiencias en cooperativas donde, pese a la participación activa de mujeres en tareas económicas y sociales, las decisiones siguen concentradas en manos masculinas. También alertaron sobre la emigración juvenil, que debilita la continuidad de las tradiciones agrícolas familiares.

 El cierre del taller coincidió en que la igualdad de género en la agricultura cubana exige transformar la cultura patriarcal y actualizar la legislación agraria. Los participantes reconocieron que el país cuenta con un sólido cuerpo jurídico, pero insistieron en que el reto está en trasladar esas normas a la práctica diaria. La capacitación, la socialización de derechos y la participación activa de mujeres y jóvenes fueron señaladas como claves para avanzar hacia una verdadera equidad en el campo.