A Gabriel lo conozco desde hace años. A nuestras familias las une el mismo pueblo, de esos en los que la gente se crían como si fueran hermanos. Sin embargo, la noticia de que estaba trabajando en la Zona Roja del Hospital Militar Octavio de la Concepción y de  la Pedraja de esta ciudad me sorprendió.

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Logro común de dos galenos de Camagüey en Angola

Da gusto conocer —en este caso vía Internet— a personas especiales, sobre todo en tiempos de la COVID-19. Estos son los doctores Ariel Bernat Pérez, de 46 años de edad y Pedro Sánchez Tamayo, de 54 años, ambos especialistas en Medicina General Integral (MGI), ostentan la categoría docente de Profesor Asistente y laboran en la policlínica docente Previsora.

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Un Ángel para Karla

“En eso está la valentía, en tener miedo y aguantarlo”, leí una vez. Por los caprichos trenzados de la vida conozco a Miguel Ángel y tecleo de un tirón la frase en las cuartillas que he de dedicarle. Porque Miguel Ángel Pantoja Martínez ha sido un hombre de miedos contenidos. Y hoy, más que nunca, puede confesarlo.

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Ricardo: entre los primeros electromédicos cubanos en Sudáfrica

Los trabajadores especializados en Electromedicina siempre se me han presentado casi como magos; una observa un equipo medio en ruinas y al cabo del esfuerzo de estos hombres, la mayoría jóvenes, ves que resucita cual suerte de Ave Fénix. El Licenciado en Electromedicina Ricardo Domínguez Pérez se me antoja, además, como alguien con un extra de poeta muy sensible.

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Desde pequeña a Daylin le atrajo la figura del Guerrillero Heroico más allá de aquel lema de su niñez: ¡Pioneros por el comunismo! ¡Seremos como el Che!


No solo en zona roja los de blanco o verde salvan y se exponen, se entregan y se apasionan; hay zonas que se pintan de todos los tonos del arcoíris y desde esas también nos ahuyentan al virus tormentoso y multicolor…


 Entre las muchas razones que hacen de Alfredo Soler del Sol un hombre feliz, una es su profesión: la de jurista. Cuando habla de su oficio parece que lo hiciera de un ser querido, de una eterna consagración, de un amor sublime.


La voz del doctor Francisco Durán García es inconfundible y es como un imán que atrapa. Sacó tiempo del fondo del mar de trabajo que lo absorbe y dedicó casi veinticinco minutos  a los lectores de Adelante.


Maida y Roger se conocieron cuando Camagüey soñaba su universidad médica. Él viajó al Santiago de Cuba de ella para aprender allá y enseñar aquí, por lo que juntos vieron nacer y crecer la casa de altos estudios que este 4 de junio celebra sus cuarenta años de fundada. Con su historia va nuestro homenaje a la Universidad de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay una institución que privilegia a nuestra provincia.