Se refería el joven patriota al alzamiento de Las Clavellinas, ocurrido el 4 de noviembre de 1868, donde 76 camagüeyanos secundaban a Carlos Manuel de Céspedes, iniciador de la gesta independentista contra el colonialismo español el 10 de octubre anterior.

En el caso de los hombres del Camagüey no contaban con las armas ni con el nivel de organización requeridos para su incorporación a la lucha durante los días inmediatos a los acontecimientos en La Demajagua, amén de que el jefe civil del movimiento revolucionario en este territorio, Salvador Cisneros Betancourt, Marqués de Santa Lucía, se encontraba en La Habana, de ahí que también se fijara un término para aguardar por su retorno.

Pero siempre los hubo un poco apresurados y marcharon al campo insurrecto y se declararon en rebeldía coincidentemente al unísono con el Grito de Yara, nombre con el que también se denomina la fecha del 10 de Octubre, entre ellos Bernabé de Varona, Manuel de Jesús Urra, Augusto Arango Agüero y Pedro Recio quienes ocuparon los poblados de Guáimaro, Sibanicú y San Miguel.

De regreso el Marqués, el 1ro. de noviembre se celebró una reunión de los camagüeyanos comprometidos en la Junta Revolucionaria, en la sede de la Sociedad Filarmónica, la noche del día tres se acuerda el alzamiento para la mañana siguiente en el paso del río Las Clavellinas, a unas tres leguas al norte de la ciudad de Puerto Príncipe. En aquel sitio se dieron los primeros pasos organizativos de la lucha armada.

Desde Las Clavellinas los revolucionarios se trasladaron al ingenio El Cercado, donde juraron la Bandera y eligieron a Jerónimo Boza Agramonte como jefe superior y se subdividieron en siete grupos que encabezaron respectivamente Manuel Boza Agramonte, Eduardo Agramonte Piña, Martín Loynaz Miranda, Ignacio Mora, José Recio, Francisco Arteaga y Manuel Agramonte.

Algunos historiadores se cuestionan la ausencia de Ignacio Agramonte en este momento, e incluso la del propio Marqués, por lo que se presupone que estaban inmersos en ultimar detalles de la guerra, fundamentalmente en el acopio de recursos, de ahí que El Mayor se incorpora el día 11 en el ingenio El Oriente, en las inmediaciones de Sibanicú.

Durante los días posteriores al levantamiento de Las Clavellinas, centenares de camagüeyanos, incluidos los que estaban en el campo desde el mes anterior y de distintos poblados del territorio, se incorporaron a la gesta independentista y se pusieron a disposición de la Junta Revolucionaria.

Para finales de noviembre del ´68 el Camagüey se había declarado en rebeldía, había emprendido el camino de la independencia.

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