Y es que gracias a la fuerza de sus puños, durante los últimos años nuestros hombres del ring han conseguido, en parte, saciar la sed de triunfos deportivos que vive el camagüeyano. Quedar terceros entre tres contendientes no sería entonces el mejor de los pretextos para lanzar campanas al vuelo. Sin embargo, en este caso la primera impresión conduce por un camino equivocado.
Basta repasar la tabla de posiciones para advertir lo enconado de la lucha que entre martes y jueves tuvo lugar en el Coliseo de la Ciudad Deportiva. Los Gladiadores de Pinar del Río solo pudieron ceñirse la corona luego de que se tuvieran en cuenta sus victorias sobre los Guerrilleros del Guaso, en el cruce de enfrentamientos entre ambos, pues en sus respectivos casilleros se acumulaba el mismo número de puntos: 80.
Digo más, la jornada del adiós puso en evidencia la paridad de las tres selecciones confrontadas. Con todo y la ventaja que habían alcanzado en los primeros carteles, este jueves los del Occidente vieron como sus hombres caían 3-1 ante los camagüeyanos en los pleitos de la categoría C-1.
Con lo dicho basta para comprender que en esta ocasión se trataba de una de esas competencias en las que cualquier cosa puede suceder, incluso cuando el reloj descuenta los segundos finales del último asalto. Talento y deseos sobraban para que así fuera.
No tiene nada deshonroso haber quedado terceros en tan buena lid. Más bien lo contrario, pues para llegar hasta la capital los camagüeyanos tuvieron que eslabonar un actuación sólida a lo largo de los compromisos clasificatorios que se desarrollaron entre abril y mayo. Por aquellos días, sin el apoyo de las figuras integradas a la preselección nacional, los hombres de la academia Viet Nam eslabonaron un recorrido casi perfecto, con 24 victorias en 30 presentaciones.
¿Perder peleando?, solo quien sale al ruedo sufre tal riesgo. Por lo pronto, ya nadie puede quitarle a Camagüey la primicia de haber llegado hasta la primera final de un torneo en el que solo los grandes podrán triunfar. Quede claro que el año próximo puede ser nuestra oportunidad.
{flike} {plusone} {ttweet}





