En el que podría ser el lugar más cubano de Camagüey y a veces el más vacío, dos o tres días por semana trabaja José (Pepe) Luis Rubín Hernández. Allí, en su turno, y aunque él no lo asegure se sirven los mejores mojitos de la provincia. Los prepara un licenciado en Contabilidad que apenas lleva seis años en el oficio y que, quizás, empezó tarde, pero hoy es de los mejores barténderes del país.