Un día antes de los atentados del 11 de septiembre del 2001, el ex presidente George Bush había anunciado un plan para derrocar al régimen talibán en Afganistán, si ese gobierno se negaba a entregar a Bin Laden, cuyos susodichos acontecimientos adelantaron de todas formas la Guerra no declarada estadounidense, a la cual dio continuidad -con "democrático" éxito- el sucesor primer mandatario negro de los Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, quien utilizó a los yihalistas mercenarios para "linchar" a Gadafi en Libia, azuzar el terrorismo en Irak y tratar de tumbar del poder a Al Bashar en Siria, operación que no ha podido lograr, pero que con el nuevo pretexto de combatir al Estado Islámico podría ser una punta de lanza contra el mayoritario pueblo sirio que sigue al gobernante árabe.

¿Qué ha cambiado en el discurso de la Casa Blanca, en los últimos 13 años desde la hecatombe del World Trade Center en Nueva York? Nada, fuego contra fuego, violencia...que genera violencia, es el lenguaje ahora también de Obama, ante las últimas acciones criminales de los Yihalistas.

"No nos dejaremos intimidar, haremos justicia", aseguró el Premio por ¿la Paz? Y advirtió que se hará justicia con aquellos que cometen el error de atacar a los norteamericanos.

Obama dijo que requerirá tiempo y esfuerzo, pero al igual que con AL Qaeda y su líder Bin Laden, Estados Unidos derrotará al Estado Islámico (EI).

¿Y tienen tanta precisión los drones, las bombas y proyectiles para saber cuáles son combatientes islámicos o quiénes son niños, mujeres, civiles...cuando asesinan a familias enteras? Los sobrevivientes tampoco olvidan por qué le arrebataron a sus seres queridos de un tirón.

A más de una década de los repudiables atentados en pleno corazón citadino de los Estados Unidos, muchas bombas USA han sembrado de muerte los territorios de Libia, Irak, Afganistán, Siria, Pakistán...del Medio Oriente, y de nuevo la escalada guerrerista estadounidense con sus iguales de la OTAN, crean el terror mercenario en Ucrania, amenazan con cercar a Rusia, en una contienda no declarada, pero sí anunciada con prácticas militares reales, además de concluir la fallida faena de derrocar a Bashar, con el subterfugio de barrer a los extremistas islámicos que, en un momento, Obama apoyó para sacar del poder al presidente sirio.

Y más aviones y soldados atacan las posiciones del Estado Islámico en Irak, aunque el presidente Barack Obama ha dicho: "Esto no es el equivalente de la guerra de Irak...Sólo quiero que el pueblo estadounidense entienda la naturaleza de la amenaza y cómo vamos a enfrentarla y que tenga confianza en que seremos capaces de solucionarla"

¿El Medio Oriente está en territorio norteamericano? Ya no es Al Qaeda ni su líder Osama Bin Laden. De todas siempre habrá un pretexto bélico para probar las armas y traer el botín de los países saqueados y destruidos por las bombas USA: de septiembre a septiembre habrá terrorismo, cuyo símbolo justificativo son Las Torres Gemelas.

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