Esa estrategia se inserta entre los propósitos del Ministerio de la Agricultura para recuperar las producciones y satisfacer la demanda del mercado nacional, el turismo y las exportaciones.
Yuliet Valdés Infante, directora de Ciencia e Innovación Tecnológica del centro, ubicado en el municipio de Playa, dijo que el estudio posibilitó identificar los momentos óptimos para la recolección de las variedades Catalina y Govin, de amplia presencia en los campos cubanos.
Explicó que a partir de esa investigación se establecerán estrategias de manejo del cultivo dentro de estos sistemas de producción agrícola, con el objetivo de disminuir las pérdidas en la postcosecha y aumentar la comercialización del producto.
También abarca las enfermedades de mayor incidencia durante esa actividad, por lo cual constituye una herramienta fundamental para delimitar las causas que la originaron.
Según los especialistas del Instituto de Investigaciones de Fruticultura Tropical el cultivo del aguacate en el país cobra cada vez mayor jerarquía, debido al incremento de su demanda en la alimentación de la población.
A esta tarea contribuye la aplicación de todos los sistemas de ciencia y técnica en función de elevar la productividad y los rendimientos.
Durante 2013 el colectivo del IIFT realizó cinco recorridos por las bases productivas vinculadas al movimiento de avanzada de las 100 cooperativas de frutales, que impulsa la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños.
También elaboraron los programas de desarrollo de estas pequeñas unidades empresariales, potenciadas por el Estado cubano para contribuir a la sustitución de importaciones.
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