CAMAGÜEY.- El nuevo escenario que vive el país ante el bloqueo energético impuesto por el gobierno de los EE. UU. exigió al sector educacional cambios en su proceso docente, aunque con la premisa de garantizar la enseñanza y aprendizaje en los diferentes niveles educativos.

En este sentido, la medida principal es mantener la presencialidad en los más de 680 instituciones educacionales de la educación general, adecuando las alternativas a partir de la situación de cada territorio y la estructura de los centros, dígase internos, seminternos y externos.

Según Loreley Suárez Capdevila, directora general de Educación, se ha defendido el funcionamiento de los círculos infantiles, los seminternados de primaria y las escuelas de la educación especial a tiempo completo, estas últimas contando con el servicio de transportación hasta que las condiciones lo permitan.

En el caso de las secundarias básicas externas se mantiene la doble sesión mientras cuenten con el servicio de merienda escolar. Así mismo, los preuniversitarios y politécnicos externos trabajan con matrícula completa y en el horario normal; mientras la educación de adultos funcionará como hasta ahora.

Una realidad más compleja se enfrenta en el caso de los centros internos y los tres centros provinciales con que cuenta la provincia, por lo que se acude a una descentralización de la matrícula que requiere servicios importantes de transporte escolar.

En el caso del IPVCE Máximo Gómez Báez los alumnos internos de los tres grados se ubicarán en los centros de preuniversitario de sus territorios y recibirán apoyo también mediante guías de estudios del centro rector. En este sentido resulta una preocupación los estudiantes que vivan en zonas alejadas a las cabeceras municipales y se plantea una estrategia que involucre a la familia y a los centros más cercanos.

La Escuela Pedagógica Nicolás Guillén culminó un semestre recientemente por lo que el cuarto año realiza sus prácticas laborales, mientras los otros años las tendrán a tiempo parcial porque mantienen una parte de docencia, igualmente desde cada territorio.

Para los centros de altos estudios la situación se torna más compleja pues varios son los estudiantes becados. Por tanto, la Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” propone una estrategia general cuya prioridad es la formación académica y la minimización de la presencialidad a partir del estudio y trabajo a distancia.

Según información ofrecida en la página de Facebook de la institución, el segundo período iniciará el próximo 16 de febrero con todas sus actividades semipresenciales y utilizando como principal plataforma el Moodle. En este sentido la formación tendrá un enfoque territorial descentralizando el proceso docente hacia los municipios y dándole mayor protagonismo a los Centros Universitarios Municipales (CUM), quienes recibirán listados de estudiantes, paquetes digitales y calendarización de encuentros.

En el caso del posgrado, las maestrías y especialidades se efectuarán en modalidad semipresencial y para la fuerza laboral se fomentará el uso del teletrabajo o la jornada reducida para personal indispensable.

Por su parte, la Universidad de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay emitió una nota de la Dr. C. Miriela Betancourt Valladares, vicerrectora académica, que esclarece la continuidad del curso escolar y la ubicación de los estudiantes para el inicio del segundo período.

La nota anuncia que todos los policlínicos de la provincia constituyen escenarios docentes y tienen profesores designados para recibir al estudiantado, mientras la Filial de Ciencias Médicas en Nuevitas recibe a los estudiantes de este territorio.

Los muchachos del municipio de Camagüey que pertenecen al tercer y cuarto año se presentarán en el hospital asignado según la rotación, mientras los demás años, así como las facultades de Estomatología y Tecnología, acudirán a los policlínicos que pertenecen según zona de residencia.