GUÁIMARO,CAMAGÜEY .- Los adultos mayores son la memoria viva de las comunidades, portadores de la experiencia y el vínculo con las raíces. Cuidarlos no es solo un deber, es un gesto de gratitud y humanidad.
Esa salvaguarda debe ser integral: atender su salud física y emocional, acompañarlos en la vida social y evitar que la soledad se convierta en carga. Una visita, llamada o conversación son gestos sencillos que les hacen sentirse valorados.
Respetar la vejez significa tratarlos con paciencia y consideración, reconocer sus derechos y defenderlos frente al abuso o la discriminación. También implica celebrar sus logros y el esfuerzo de toda una vida dedicada a la familia y la comunidad.
La protección de los mayores es tarea de todos: desde políticas públicas que garanticen pensiones y salud digna, hasta los gestos cotidianos de solidaridad en el barrio. En el trato que les damos definimos la sociedad que somos y la que queremos ser mañana.
Cuidar y respetar a los adultos mayores es honrar el pasado, dignificar el presente y sembrar un futuro más humano.
