¿Sería posible trazar un mapa neurálgico de la geografía culinaria que nos distingue como nación y poner esa cadena genética gustativa al alcance del visitante o residente con sed y hambre de la esencia del país?

Hace tres años y tanto un grupo de muchachos creyó que sí. Impulsados por las aperturas que vivía la Isla en materia de gastronomía, Wiliam, Yondainer, Alí, Ariel y Jenry decidieron meterle cabeza y corazón al asunto y comenzaron de a pasitos a construir AlaMesa Cuba, un proyecto que hoy emerge como el más completo directorio de paladares, restaurantes, cremerías, bares, cafeterías y soderías del territorio nacional.

Del 20 de mayo del 2011 en que la idea despegó en el ciberespacio hasta hoy, cientos de establecimientos han transitado por las páginas virtuales de esta sui géneris guía. El sitio cuenta actualmente con el perfil de más de 500 lugares, de los cuales ofrece dirección exacta, geolocalización en mapa, menú, precios y otra serie de detalles que actualiza cada quince días para que usted pueda elegirle destinos certeros a la curiosidad de su paladar.

Con una página web y un blog versionados en español e inglés, aplicaciones para los desconectados celulares cubanos, una publicación anual en formato PDF, perfiles en facebook y twitter, un ranking mensual de los cinco mejores lugares en activo y otras mil ideas que a cada minuto van de la ocurrencia a la concreción, AlaMesa parece una masa bendecida por buenas levaduras que piensa tanto en el turista como en el comensal nacional que siempre tuvo por usuario primigenio.

La calidad es el único medidor para insertarse en el directorio: negocios estatales (de Palmares, Habaguanex, Meliá...) y particulares comparten la oportunidad de indexar su oferta en la ciudad que estos chicos sirven en su portal y que distribuyen gratuitamente a los usuarios valiéndose de las bondades de las nuevas tecnologías.

Aunque la iniciativa surgió en La Habana, ya otras seis provincias han pasado a engrosar el teatro de operaciones del boceto culinario. La aspiración de sus creadores es llegar a todo lugar donde Cuba se sirva graciosa y aromática al gusto e iluminar esa magia con su proyecto.

Como parte de esta política de exploración y conquista, Camagüey recibió por estos días a uno de los representantes del equipo AlaMesa, el joven diseñador Yondainer Gutiérrez Fernández, quien compartió en el piano-bar del Gran Hotel con dueños de negocios y directivos de instituciones gastronómicas del sector hotelero local.

En diálogo fructífero, nuestra ciudad quedó convidada a ser protagónica del banquete en el cual ya ha dado pasos con unos 20 restaurantes inscritos y donde de seguro puede descollar, pues sabor y encantos no son cosas que nos falten.

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