CAMAGÜEY.- Cuando después de meses de misterios y especulaciones la Federación Cubana de Béisbol (FCB) anunció la lista de 30 peloteros que vestirían el uniforme de las cuatro letras en el muy próximo Clásico Mundial de Béisbol, tres hijos de esta provincia aparecieron en el roster oficial, cada uno de ellos con características que los conviertía en un caso sorpresivo.

Luego de brillar en la pasada edición del Clásico, Yariel Rodríguez decidió salir del país para establecerse en la República Dominicana y buscar el sueño de lanzar en las Grandes Ligas; para ello rompió su compromiso contractual con los Dragones de Chunichi de la Liga Profesional de Japón. En aquel entonces, la FCB, que lo representaba en el acuerdo con el club nipón, lo declaró persona no grata y pidió una indemnización de diez millones de dólares.

Con el paso del tiempo el Gallero de San Serapio cumplió su propósito al firmar con los Azulejos de Toronto y debutar en la gran carpa. Tras dos temporadas en la meca, la segunda de ellas con presencia en la Serie Mundial, Yariel se convirtió en el primer jugador en volver a la selección nacional tras romper un contrato de la Federación. Hasta el momento se pensaba imposible y las historias de José Adolis García u Óscar Luis Colás lo reafirmaban.

Sin embargo, incluso en el momento más tenso de las discusiones, el agramontino se mantuvo firme en su propósito de volver a representar al país, elemento que sin dudas pesó para que lo tuvieran en cuenta para este evento. Su caso marca una apertura sin precedentes que ojalá sirva para dejar atrás viejas rencillas e instaurar nuevos métodos de inclusión.

De esta manera, él y el infielder cienfueguero Yoan Moncada aparecen en el listado como los únicos que actuaron en la pasada campaña de las Mayores. Los Azulejos impusieron cláusulas para el manejo del derecho en el certamen, condicionando su uso como relevista y por no más de dos entradas. Así las cosas, debe ser el principal brazo de rescate de los abridores.

Josimar Cousín tampoco aparecía en los planes de los especialistas porque no ha podido imponerse en la pelota profesional tras firmar hace tres años con los Medias Blancas de Chicago. Un año después la franquicia lo dejó libre sin hacerlo debutar al máximo nivel, por lo que Josimar redirigió su carrera a las ligas del Caribe. En los últimos meses sus actuaciones en Puerto Rico y México no han sido las mejores, pero el grupo técnico apuesta por su indiscutible talento. Ahora la figura de Cousín entra en los análisis como uno de los posibles abridores de Cuba en el Clásico.

Leonel Moas Jr. ha estado en el centro de la polémica desde que se publicó la nómina porque muchos reclaman que su lugar debió ser ocupado por el holguinero Yasiel González, jugador más valioso de la recién concluida Serie Nacional de Béisbol. No obstante, la comisión técnica explicó que González no quedó en el roster de 50 que se entregó inicialmente a los organizadores del torneo y que la inclusión del jardinero camagüeyano responde a su versatilidad en todos los aspectos del juego.

Lo cierto es que Leonelito se benefició de las ausencias de estrellas como Andy Pagés, de los Dogders de Los Ángeles, o Víctor Labrada, de los Marineros de Seattle, quienes estaban en los planes para cubrir los jardines. Entonces, el capitán de los Toros de la Llanura tendrá la posibilidad de aportar su extraordinaria defensa, velocidad en las bases y poder ocasional al bate a la causa cubana. Aunque debe partir desde el banco, nada impide que pueda apropiarse de un puesto de regular.