Esta yuca, se introdujo primero en dos cooperativas de la Empresa Agropecuaria de Camagüey, con condiciones ideales para verificar su comportamiento en el terreno.
“Aquí se asombró todo el mundo porque los rendimientos con otras variedades buenas como la señorita y el jagüey dulce eran de unas cinco toneladas por hectárea, y con esta yuca se duplican esos índices”, comentó Emilio Acosta Díaz, jefe de producción de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Victoria 2, de la “agropecuaria” de Camagüey.
Acosta Díaz aseguró que en la UBPC han consumido yucas de este tipo a los cuatro meses, aunque el período recomendado para su cosecha es de seis, pero ellos, para lograr las mejores semillas, realizan la recolección a los siete meses.
Obtenido en la sede del Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT) de Villa Clara y replicado en el centro homólogo en Camagüey, el Y-80+1 comenzó su desarrollo de manera extensiva en la zona centro oriental del país en el 2011, aunque los estudios para el aval científico para su propagación datan de tres años atrás.
Según Melquíades Kens Denestan, especialista de la delegación del Ministerio de la Agricultura en Camagüey, el ciclo corto del Y-80+1 facilita el abastecimiento a los mercados en la etapa de mayo a agosto, donde se produce un déficit del resto de las yucas.
El Y-80+1 se multiplica en estos momentos en la finca provincial de semillas, ubicada en Santa Cruz del Sur, desde donde la han extendido por ese propio territorio, Vertientes, Nuevitas y el municipio cabecera.
En el 2015 se prevé su inclusión en otras regiones como Esmeralda y Minas.
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