Los jóvenes tienen mucho que decir. La pregunta es ¿cuánto se les escucha? o ¿cuánto hacemos para que hablen? A partir de una foto jóvenes del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Máximo Gómez Báez, de Camagüey, debían crear una historia en pocas líneas. Algo breve y real. Algo que naciera de ellos sin usar IA. Y lo hicieron. Porque a veces solo hay que animarlos a detenerse, a mirar más allá; porque a veces se necesita solo eso: calma para encontrar lo hermoso en lo cotidiano.