• El triste legado de una Enmienda

    A inicios de 1901, el gobierno de Estados Unidos comenzaba a imponer las legislaciones de ese país para garantizar su control en Cuba con la aprobación por el Senado de la ley que contenía la Enmienda presentada por el senador Orville Platt, que la Cámara ratificaría y finalmente lo haría el presidente William McKinley el 2 de marzo del referido año.