• Las luciérnagas de Lucrecia

    En Camagüey, muchos conocen a Maribel Vidal Cervantes por el tejido. Sus manos llevan años convirtiendo el hilo en artesanía. Menos visible ha sido otra labor, igualmente silenciosa y paciente: la de escribir. Mientras consolidaba su prestigio como artesana, Maribel asistía a talleres literarios, sometía sus textos al juicio de escritores más experimentados, corregía, reescribía y volvía a empezar.