LA HABANA.- El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó esta semana en una entrevista exclusiva con The New York Times que el gobierno cubano resistirá la presión de Estados Unidos "por el tiempo que haga falta" y que la política de ese país contra la isla "tendrá que cambiar".
"La política de los Estados Unidos contra Cuba va a cambiar. Tendrá que cambiar, es inevitable que cambie", declaró el canciller al diario estadounidense, en una entrevista realizada esta semana y difundida a través del perfil de Facebook del embajador permanente de Cuba en Naciones Unidas, Ernesto Soberón Guzmán.
Rodríguez Parrilla, de 68 años y con 17 años al frente de la diplomacia cubana, sostuvo que "en estos 60 años, hasta hoy, la política de Estados Unidos contra Cuba no ha funcionado".
Añadió que "la política de resistencia y adaptación de Cuba ante esa agresión sí ha funcionado y ha sido exitosa".
El Canciller se refirió al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba y las medidas coercitivas, agravadas por el cerco energético, que desencadenan apagones prolongados, el cierre de escuelas y afectaciones al sistema sanitario.
Durante la Asamblea General de la ONU, Rodríguez Parrilla confrontó al embajador estadounidense Mike Waltz, en un incidente que derivó en la expulsión de un diplomático cubano.
"Es usted un mentiroso", le llamó diplomático cubano a Waltz, según consta en los acontecimientos.
El secretario de Estado hizo un llamamiento público para reclutar espías en Cuba, a lo que el Canciller respondió: "Francamente no parecen nada serias, parecen un poco infantiles".
Pese a las presiones, el gobierno cubano resiste mediante el racionamiento eléctrico, la construcción de parques solares, y otras medidas, acotó.
Rodríguez Parrilla argumentó que las sanciones evidencian la fortaleza del Estado cubano: "¿Por qué habría que hacer todo esto si se considera que la estrategia cubana y que el Estado cubano son ineficaces?", preguntó.
En cuanto a las medidas económicas y sociales anunciadas recientemente —que incluyen la apertura a bancos privados y la venta de acciones de empresas estatales—, el canciller aclaró que no responden a presiones externas: "Abre muchísimas nuevas oportunidades al capital privado, a los inversionistas extranjeros, a compañías de distintos países. Pero la economía cubana seguirá siendo socialista".
El diario The New York Times publicó la entrevista en su edición en inglés este jueves.

