Beatriz García González, su directora, llegó unos minutos después de nuestra irrupción, porque andaba dándole "una vuelta" a los locales anexos que tienen en la parte de arriba. Sin mucho protocolo se puso a nuestra disposición.
¿CAMBIA REALMENTE LA SECUNDARIA BÁSICA ESTE CURSO?
Beatriz asegura que aunque pocas son las jornadas que han pasado desde el timbrazo del primero de septiembre el saldo resulta positivo. "Las adecuaciones están dadas fundamentalmente en la flexibilidad del proceso docente-educativo. Este mes ha sido de actualizar y perfeccionar los horarios.
"Nosotros después de las 3:55pm y hasta las 5:00pm aproximadamente tenemos planificadas actividades culturales, deportivas, visitas a instituciones como el Museo Provincial Ignacio Agramonte, a la biblioteca del centro y a los laboratorios de computación. La doble sesión se mantiene, pero se aligera la carga docente en la tarde. Permite también a la dirección atender mejor a los maestros recién egresados, a los que están en formación y a los graduados universitarios de otras especialidades que hoy forman parte del claustro.
"La posibilidad de acogerse o no a la merienda escolar ha tenido muy buenos resultados, al igual que el incremento de media hora para el almuerzo. Rompiendo con todos los pronósticos, de los 541 alumnos de la escuela, 321 se acogieron a la merienda. En ese sentido debería pensarse por el Ministerio de Educación en la posibilidad de que estudiantes y profesores puedan decidir nuevamente si se quedan o no con esa opción al terminar el semestre. La calidad de la misma es buena y hay variedad.
"Los cambios facilitan también las actividades de formación vocacional. A los turnos televisivos se les suman las visitas a centros laborales y los encuentros con especialistas del Palacio de Pioneros, de la Oficina del Historiador y los padres y abuelos. Pasa igual con la formación laboral que tiene más espacio y nos permite hacer coordinaciones para que los estudiantes vayan al organopónico del reparto América Latina, al hogar de ancianos, y realicen labores en áreas de la comunidad y de la escuela.
"El reglamento escolar también sufrió modificaciones. A partir del actual período lectivo los hechos de fraude se consideran faltas muy graves y el estudiante que incurra en ello desaprueba el examen o pierde el año. En el modelo de secundaria se están retomando muchas cosas, atemperados a las características de los nuevos tiempos y los estudiantes, que son los mismos de antes", refirió García González.
"Nada de lo que hacemos se pudiera lograr sin el apoyo de la familia, que en nuestro caso podemos decir que es fundamental y mayoritario. Nosotros estamos orgullosos de nuestros pioneros que han logrado muy buenos resultados en concursos y eventos de la organización. Somos la escuela del país que más aporta a la recuperación de materias primas y a las Milicias de Tropas Territoriales (MTT)".
OTROS LENTES
Profesores y estudiantes entrevistados confirmaron lo pertinente de las medidas tomadas por el Ministerio de Educación, las que responden a necesidades planteadas por maestros, alumnos y colectivos de padres de todo el país.
Pedro Hernández Varona estudia el 9no grado y opina que "las variantes que se han hecho son buenas. Nos favorece el cambio con la merienda y que el noveno turno de clases ahora se nos da para estudiar y hacer las tareas". Esa misma ventaja la ve su compañera de año Yilianis Pérez Fernández quien aplaude que le queden menos tareas para hacer en casa.
Sobre el fraude específicamente comentó Melissa Tejeda Lescano. "Estoy de acuerdo con las medidas que se implementarán a partir de este curso. Los que antes se fijaban ahora van a tener que estudiar, porque si los detectan en eso pueden ponchar".
En hora buena llegaron las adecuaciones para descomprimirles la vida a los maestros. Así lo confirma Migdalia Maura Rodríguez, profesora de Química. "Esta es una enseñanza que lleva una atención especial, diferenciada, y las adecuaciones actuales dan una cierta flexibilidad para que el profesor tenga más tiempo para prepararse". "Hace mucho que los profesores demandaban más tiempo, y eso es lo que se les posibilita básicamente ahora", comentó Yanet González Escalona, de la especialidad de Inglés.
En la "Ignacio" encontramos una institución que apenas asoma su antigua estructura detrás de altas tapias, a un centro con estrecheces en el espacio, donde la falta de mantenimiento y los años que le han pasado por encima le han dejado roídas ventanas de madera y paredes que dejan ver los ladrillos coloniales de sus entrañas. Hallamos, en contraste con ese panorama material, un claustro de buenos y muchos profesores, adolescentes y trabajadores que quieren a ese lugar donde educan y se educan; a una escuela que se transforma, adecua y actualiza para ser mejor.
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