CAMAGÜEY.- Tras concluir las primeras seis subseries de la etapa clasificatoria de la 65ta Serie Nacional de Béisbol, los Toros de Camagüey son el único equipo del Grupo C que perdió el compromiso particular contra cada rival del mismo.
El rendimiento de la tropa que dirige el experimentado Miguel Borroto no ha estado a la altura de las expectativas precompetencia: con la llegada de varios atletas de otras provincias para reforzar la nómina y el regreso de un mánager con números ganadores, no pocos especialistas contaban con los Toros para clasificar a la postemporada.
La realidad ha sido muy diferente. Luego de 24 partidos, Camagüey se ubica en el séptimo lugar de la Zona Oriental, con 9 victorias y 15 derrotas, solamente por delante de Guantánamo y con balance negativo frente a las novenas del Grupo C.
El desempeño de los agramontinos ha sido idéntico contra cada uno de ellos: 3-5. Apenas consiguió un triunfo de cuatro posibles en cada una de sus visitas a Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Las Tunas, mientras que esos equipos dividieron 2-2 cuando les tocó jugar a domicilio en el estadio Cándido González.

Hasta el momento, la tanda taurina exhibe un average ofensivo de .293 y una defensa de .960, ambos por debajo de la media del campeonato; los lanzadores, por su parte, ostentan un PCL de 5.64. Son números que reflejan el mal resultado.
En lo individual hay poco que destacar. Yordanis Samón batea para .404 e impulsa 24 carreras, con tres cuadrangulares y siete dobles; otros con buen promedio son Rafael Álvarez (.338), Hubert Sánchez (.328) y Yasmani Velázquez (.333). Entre los lanzadores, el estelar zurdo Dariel Góngora, recientemente reincorporado, no ha permitido carreras en 13 entradas y ya suma 19 ponches y una victoria sin derrotas en dos salidas.

Con ese panorama, ayer comenzaron los cruces contra los elencos del Grupo D. Los Toros reciben durante cinco partidos en casa a las Avispas de Santiago de Cuba, que comparten los puestos dos y tres de la zona con Holguín, con 14-9. Además, los indómitos llegan con una feroz ofensiva de .337 y 49 jonrones, lo que presagia sufrimiento para el maltrecho cuerpo de serpentineros agramontinos.
Si bien matemáticamente los Toros aún conservan opciones de incluirse entre los cuatro primeros de la zona y avanzar a la postemporada, tras lo visto en el terreno el objetivo parece una utopía.
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