Los desórdenes causados en las estaciones del tiempo afectan la siembra de cultivos que necesitan de períodos fríos y, en otros casos, se muestra en los estados anímicos del ganado para la producción, sobre todo de leche.
Claudio Carracedo, director del centro de Ecosistemas y Biodiversidad (Bioeco) en el territorio, dijo que el archipiélago es altamente vulnerable al CCG, dada su condición de pequeño estado insular situado en la región tropical del planeta.
Lo peor es que en breve plazo suceden las transformaciones por la oscilación de las temperaturas, por lo cual el clima de la Isla deviene hoy más cálido y en los próximos 100 años numerosas especies vegetales y animales no sobrevivirán, por la contaminación y la pérdida de hábitat, afirmó el experto.
Predicen "episodios climáticos extremos" como fuertes lluvias, inundaciones, olas de calor y sequías, el nivel del mar ya aumentó entre 10 y 20 centímetros durante el siglo XX y para el año 2100 subirá de nueve a 88 centímetros, expresó el científico.
Quienes se dedican a la producción cañera tienen las mejores experiencias en la ejecución de la actual zafra, porque el débil invierno impidió la concentración de sacarosa y resulta necesario procesar mayor cantidad de materia prima para obtener una tonelada de azúcar.
Ángel Mitchel, presidente de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF) en Santiago de Cuba, reconoce el fomento de una cultura agroecológica, no solo entre los que producen, sino también en la población para el desarrollo y sustentabilidad locales.
Además de contribuir a la alimentación, las prácticas ecológicas diversifican las producciones para evitar la erosión de los suelos, asunto planteado en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en su VI Congreso.
Carracedo se refirió a la velocidad con que se manifiesta el fenómeno, que no permite la adaptación de los ecosistemas naturales con los sistemas socioeconómicos actuales.
En Cuba el fenómeno ya repercute en la degradación de los suelos, la deforestación, la contaminación, la pérdida de la biodiversidad y la carencia de agua en algunas zonas o fuentes naturales.
Eusebio Valdés, pecuario del municipio de Contramaestre, asumió que para atenuar esos efectos negativos, hay que estar bien preparados e instruidos en lo que está pasando y con la necesaria respuesta agrícola para cada caso.
Los riesgos de desaparición del hombre como especie biológica y la progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida, fueron advertidos por el Comandante en Jefe Fidel Castro en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en junio de 1992, en Río de Janeiro.
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