CAMAGÜEY.- Después de cinco años de ejecución, la iniciativa “Manejo integrado de la fertilización para el incremento de los rendimientos como contribución a la sostenibilidad alimentaria en cuatro variedades del cultivo de arroz”, ha demostrado resultados alentadores en distintos municipios de Camagüey.

Ahora, el proyecto figura entre los candidatos al Premio Nacional de Medio Ambiente, galardón que entrega el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.

El ingeniero agrónomo Pedro López Labarta, especialista en Extensión Agraria y Nutrición de los Cultivos de la Unidad Científico Tecnológica de Base Suelos Camagüey, lidera esta propuesta. Las acciones se llevan a cabo en los municipios de Minas, Sierra de Cubitas, Florida y Vertientes, territorios que presentan suelos y condiciones climáticas muy variadas.

El estudio se centra en cuatro variedades de arroz de alta aceptación popular: Reforma, IA Cuba 31, Selección 1 y Prosequisa 4. Según López Labarta, los agricultores de esas zonas ya han constatado la eficacia del plan de aplicación de bioactivos, sustentado sobre todo en insumos de producción nacional.

Entre los productos usados destacan los organominerales líquidos Fertomil y el Potenciador para la Floración, formulados especialmente para impulsar el crecimiento del arroz. Su empleo reduce la dependencia de fertilizantes importados y fomenta prácticas alineadas con la economía circular.

El experto explicó que Fertomil es un biofertilizante orgánico cubano, fabricado en Camagüey a partir del tratamiento de residuos porcinos y bovinos. Esta solución impulsada por el proyecto Biomas Cuba, transforma desechos en nutrientes para los cultivos, incrementa los rendimientos y disminuye la aplicación de productos químicos convencionales.