El descenso productivo lo explicó Ileana Tallí Martínez, especialista en producción de la EGAME en Camagüey, como resultado de la retirada de varios productores.

Según la especialista, la esperanza de revertir la situación actual descansa sobre el aumento de precio de compra a los cunicultores, dispuesto en una reciente disposición del Ministerio de la Agricultura.

“A partir de febrero compramos la carne de primera calidad a 15 pesos el kilogramo, antes solo pagábamos 11 pesos, y la de segunda categoría le subimos tres pesos sobre los diez anteriores”, informó Tallí Martínez, quien subrayó la estabilidad en la entrega de medicamentos como otra incentiva para estimular la cría de conejos.

Los cunicultores camagüeyanos aportaron 33 toneladas el año pasado a partir de la adecuada selección de las especies para la cría, y el mejoramiento de problemas como la provisión de pienso industrial y la transportación por parte de 'Ganado Menor'.

El turismo y la población local, a través de la red gastronómica, representan los destinos fundamentales en la región de la carne de conejo.

Los criadores locales prefieren el cruce de sementales caoba con las hembras de las razas Chinchilla y Mariposa, debido a la resistencia a enfermedades, la talla y la potente masa muscular desarrollada por estos ejemplares.

Además del municipio cabecera, Minas, Vertientes y Florida constituyen los territorios de mayores aportes.

El discreto avance de los camagüeyanos en esta actividad ganadera representa unas nueve toneladas más de lo pactado hace tres años atrás.

La inexistencia de un matadero propio y otras debilidades como las condiciones rústicas para la cría figuran entre las dificultades más urgentes a resolver por la EGAME en Camagüey, deteriorada en comparación con otros territorios del país con menos potencial productivo que esta provincia centro oriental, la más extensa de Cuba.

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