Temprano en la mañana el personal del Aeropuerto Nacional Ignacio Agramonte, junto a glorias deportivas y familiares de los mártires Inés Luaces y Valentín Ladrón, colocaron ofrendas florales en el sitial que honra a los mártires del gremio que perdieron la vida en el abominable suceso.
El programa continuó con un acto solemne en el que pioneros de la escuela primaria Julio Sanguily, representantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y destacados ex-atletas, unieron sus voces para exigir justicia a 38 años de la explosión en la que perdieron la vida 73 personas.
Un sentido llamado a cuidar los logros de la Revolución Cubana y a batallar sin descanso por la liberación de Ramón, Gerardo y Antonio hizo el estudiante de Guinea Bissau, Saido Danso, quien destacó la actuación de estos para evitar crímenes como la del Avión de Barbados.
La ocasión sirvió además para promover el documental "El poder de los Débiles" dedicado a la vida del destacado luchador por la liberación de los cinco héroes Jorge Jerez Belisario. La madre del joven, Martha Belisario, leyó una carta que enviara Tony Guerrero en agradecimiento a Jorgito por su entrega y dedicación a la causa.
En el vuelo 455 de Cubana de Aviación viajaban, además de los 57 antillanos-en su mayoría miembros del equipo nacional de esgrima-, 11 guyaneses y 5 norcoreanos. Los terrroristas Luis Posada Carriles y Orlando Bosh, organizadores de la masacre, nunca fueron juzgados por este acto de lesa humanidad.
{flike} {plusone} {ttweet}
