En esta provincia, durante 2014, han existido dificultades para el acceso a zapatillas, vestuario y otros insumos que deben adquirirse en mercados lejanos, en ocasiones de una calidad cuestionable, y sumamente encarecidos por los trámites necesarios en esas operaciones.

Como el ballet, otras especialidades de la educación para el arte sufren de incontables carencias asociadas a las restricciones impuestas por ese mecanismo ilegal, como la música y las artes plásticas, explicó Aníbal Hernández, subdirector de Cultura en el territorio.

Este año han existido dificultades marcadas en las asignaciones de instrumentos musicales y accesorios como cuerdas, cañas para los de viento, parches para percusión, vitales para la funcionalidad de esas piezas, pues generalmente tienen varios años de explotación, destacó el funcionario.

Aun con tantas limitaciones, el país sostiene desde los inicios del triunfo revolucionario, en 1959, un sistema de enseñanza artística gratuito y accesible para todos los niños y jóvenes poseedores de aptitudes, sin distinciones, algo impensable para una nación del Tercer Mundo, acotó Hernández.

En una reciente visita a Camagüey, para el inicio del curso escolar en esa enseñanza, Julián González Toledo, ministro de Cultura, comentó que a pesar de tantas restricciones, el Estado garantiza que cada uno de los cerca de siete mil 500 estudiantes matriculados este año posean lo mínimo indispensable para el aprendizaje.

Según el informe que Cuba presentará ante las Naciones Unidas para condenar una vez más el ilegal bloqueo, la educación artística también tiene limitadas las posibilidades de intercambio entre instituciones homólogas, y la participación de alumnos y profesores en eventos en la nación norteamericana.

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