Así son las cosas. Si se atiende exclusivamente a los rendimientos para repartir las plazas en la preselección, los números no dan lugar a especulaciones. Son ellos quienes nos dicen que el pitcheo no podrá dejar de contar con hombres como Jimmi Jaime, líder indiscutible entre los serpentineros gracias a recorrido perfecto en cuatro desafíos. Su hoja de servicios mantiene impoluta la casilla de carreras limpias debido, entre otras cosas, a los 17 ponches que el floridano ha distribuido en 23 capítulos completos.

También quieren viajar al "Cándido" los "académicos" Dariel Góngora, José Ramón Rodríguez y Lizander Hernández, los mineños Onelio Carmenates, Luis Ángel Rivero y Yoan Fabré, el nuevitero Edilberto Tug y el najasense Edilberto Martínez.

Todos se agrupan bajo un denominador común: menos de una carrera por cada siete entradas; además, la mayoría resalta por su control, que en el caso particular de Góngora ha dejado con el bate al hombro a 25 rivales en veinte y un tercio de actuación.

A cuenta de lo visto hasta ahora, la posible nómina de los Toros no deberá obviar figuras establecidas—díganse el "Viyo" Odelín y Norge Luis Ruiz—, pero satisface comprobar que en la disputa por una plaza cada vez se mencionan con más fuerza nombres como los de los cespedeños Elier Sánchez y Arbelio Quiroz. El primero intenta volver por sus fueros vistiendo la franela "capitalina" y, conste, lo está haciendo muy bien. Caben resaltar sus buenas relaciones con la zona de strike (22 ponches en 25 innings), cuatro juegos completos (líder) y PCL de 1.93. Quiroz, por su parte, se ha encargado de dos de las victorias de la academia y ostenta remarcable 1.24 en carreras limpias; sin embargo, le falta por refinar el dominio de sus lanzamientos, pues ya ha regalado nueve boletos (casi uno por cada ponche que propina).

Bate en mano salta a la vista el buen trabajo de un viejo conocido. Este año Héctor Hernández parece empeñado en marcar turno desde bien temprano, al amparo de average de .426, 13 anotadas y 16 remolques. Sus lideratos madero en ristre y en impulsiones son emulados por hombres como Asley Alfonso, Yoel Ávalos, Marino Luis, Rafael Lastre, Osmel Águila y Dairon Blanco, todos con experiencia bajo las ocho letras.

Aquí conviene hacer un alto, pues poco a poco ha venido cobrando relieve un floridano llamado Nelson Fortes, sobre el que conviene hablar. Primero en anotadas (19) y bases robadas (10), colíder en hits (23) y décimo en cuanto a poder al bate (.397), sus dígitos reflejan también un favorable OBP de .462. Solo la defensa pone un punto de interrogación sobre sus aportes. En lo que va de torneo sus dígitos registran .958 en torno al segundo y tercer sacos de la medialuna, algo que no resulta particularmente dramático en la presente campaña—que se distingue por el negativo balance de la defensa—pero que sí preocupa de cara a empeños mayores.

Aclaro que son únicamente apuntes al margen del evento. Todavía faltan muchos kilómetros por recorrer, antes de que nuestro campeonato doméstico tenga su nuevo monarca y las más diversas variantes comiencen a barajarse rumbo a la serie 54. Sin embargo, aun con esas carencias que da la opacidad de lo inmediato, conviene no perderlos de vista. Hombre a hombre, juego a juego, por estos días en los municipios van cobrando forma los Toros que vendrán.

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