En el período señalado, del quinto mes del año, la industria registró una entrega diaria de siete toneladas de queso, por encima del plan, y redujo de manera significativa las mermas.

Esta visión positiva sucede después de iniciada una auditoría en la planta, ejecutada por especialistas de la Contraloría Provincial, quienes se adentraron en la supervisión al detalle de la gestión financiera, el cumplimiento de las disposiciones legales y de los principios básicos del control interno, desde el arribo de la leche al centro hasta el producto terminado y su comercialización.

Las irregularidades encontradas hacen pensar en la indolencia con que directivos, funcionarios y algunos trabajadores de la Taíno asumieron sus obligaciones laborales, de espaldas al compromiso de producir con la mayor eficiencia posible y al objeto social que debieron cumplir: producir queso para sustituir importaciones, garantizar la comercialización en la red de tiendas recaudadoras de divisas y satisfacer las demandas del turismo.

Es bochornoso saber la afectación económica que supera los 700 400 pesos, provocada por la falta de control y supervisión de 23 216 kilogramos de leche cuajada en la nevera Dos por fraudes en la elaboración de los modelos de inventarios físicos, que dieron lugar a un faltante por las cifras señaladas.

Los autores confeccionaban el supuesto reporte sin pesar los recursos, acción que presume un hecho de corrupción administrativa y de delito, de conocimiento hoy de las autoridades competentes.

Esto por un lado, por otro, los daños son significativos, en cuantías millonarias por incumplir el plan de ventas, por pérdidas en exceso sobre lo aprobado en el plan de la economía, asumir gastos por multas, operaciones sin respaldo documental y déficit en el rendimiento de la producción de queso Cubanito, según las normas de consumo.

No era posible que la fábrica marchara bien. Téngase en cuenta que, según los auditores, no se trabajaba para disminuir la cadena de impagos y del total de las conciliaciones, solo se ejecutaron el 14 % en el último cuatrimestre del 2014.

Como si fuera poco eran inoperantes el funcionamiento del consejo de dirección, las asambleas sindicales y los análisis económicos, la documentación de las mermas aplicadas y las normas de consumo para producir el requesón de suero.

Verdaderamente es caótico lo ocurrido en esta fábrica. Amerita que la información de los sucesos allí se socialice en el resto de las industrias del sector para sacar las lecciones oportunas y tales males no se reproduzcan porque corroen la sociedad.

A pesar de que la Resolución 60 sobre Control Interno, emitida por la Contraloría General de la República de Cuba alerta y sugiere las medidas para prevenir ilegalidades y hechos de corrupción, todavía hay muestras de indolencia como la narrada acerca de lo sucedido en esta industria.

¿Quién desconoce que cuando se recibe un pago en efectivo el depósito en el banco es de inmediato? En cambio, hubo atrasos hasta de ocho días, con independencia de no confeccionarse los modelos con todos los datos de reembolso, anticipo y liquidación de gastos de viajes.

Además, 12 de los 20 vehículos circulaban sin el certificado de revisión técnica y 10 con la Licencia de Operación de Transporte vencida; qué pensar de la confiabilidad de los reportes de combustible habilitado y kilómetros recorridos.

No le quepa dudas, el sistema de control interno de esta fábrica presentó brechas y debilidades que propiciaron de que parte de la leche, en lugar de convertirse en queso y en otros derivados, pasara a una nueva modalidad: la del delito.

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