Camagüey.- La Asamblea Provincial de Balance del Partido Comunista de Cuba en Camagüey convocó a trabajar con más entrega y sentido de la responsabilidad, en especial en la ganadería, la actividad cañero-azucarera y los cultivos varios, pilares fundamentales de la economía del territorio.El debate de los 300 delegados y más de 100 invitados estuvo centrado en la necesidad de cambiar el método de trabajo del Partido a partir de una mayor implicación en la solución de las dificultades, con exigencia y combatividad, desde los secretarios generales de los núcleos y sus militantes hasta los comités y burós municipales y provincial.

Solo así se logrará la impostergable transformación de la actuación de los cuadros políticos, administrativos y, con ello, de los trabajadores y de la población en función de cumplir los planes productivos, elevar la calidad de cuanto se hace y comprender que solo podrá haber mejoras sociales si hay mejores resultados económicos y cada cual asume, y se compromete, con su parte del deber.

La Asamblea eligió, además, a los 73 integrantes del nuevo Comité provincial, de los cuales 18 son secretarios generales de núcleos y comités de centro; y 34 son mujeres. Como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia fue ratificado Jorge Luis Tapia Fonseca, integrante del Comité Central.

POR LA DIGNIDAD GANADERA

La Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) La Unión, aunque no exenta de potencialidades por explotar, exhibe hoy buenos resultados a partir de la estimulación a los obreros, que refuerza su sentido de pertenencia, al punto de que, sin contratar custodios, no presentan hurto ni sacrificio de ganado porque cuidan ellos mismos lo que es de todos.

Allí incrementan los rendimientos a partir de la organización del trabajo, la disciplina y la emulación entre las vaquerías y los productores, cuyos resultados miden hoy por el indicador de litros por hectárea, empleado a nivel mundial, otro factor de mejoría de los saldos finales, y por ende, de los salarios.

La Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Remigio Riverón, de Guáimaro, se propuso hace ocho años, cuando perdieron más de 100 cabezas, sembrar comida para que sobrara. Todavía no les sobra, pero logran que no haya muertes por desnutrición, cumplen con los nacimientos, las vacas en ordeño y otros indicadores.

“¿Qué nos falta? Trabajar más, pero tenemos lo importante: hombres con voluntad para resolver los problemas y un núcleo del Partido que es ejemplo, y cuando el núcleo es ejemplo, los resultados se imponen”, reflexionó en la Asamblea, Jorge García, presidente de esa CPA.

Otros ejemplos positivos fueron enunciados como muestra de lo que puede hacerse cuando hay compromiso; la junta directiva funciona bien, asume su rol en la adecuada contratación y en el seguimiento a los productores para cumplir los planes, y el núcleo basa sus análisis en resultados concretos, discute cómo resolver las deficiencias, enfoca en las soluciones la rendición de cuentas de los cuadros, aporta a la certera selección de los mismos y exige.

Si marchara así en todas las bases productivas en la provincia no se aplicaría la inseminación artificial solo al 11 %, ni más de la mitad de las unidades careciera, como hoy, de la base alimentaria (siembras de king grass, morera, moringa y otros forrajes) necesaria para el total de su masa.

El manejo del rebaño continúa como preocupación, pues a pesar del impacto del hurto y sacrificio de ganado, de las miles de muertes ocurridas en el presente año alrededor del 70 % se debe a la indolencia de los responsables de garantizarles agua y comida a los animales.

VIRARSE PARA LA TIERRA

De la tierra entregada por los decretos-leyes 259 y 300, solo el 51 % tiene valor de uso y los suelos no son explotados adecuadamente ni con la intensidad laboral necesaria, además de la ausencia de la vinculación de los agricultores a las áreas de cultivos. En cambio, los consumidores se quejan de los altos precios de los productos del agro en los mercados y carretillas por deficiencias en la contratación y el acopio, que propician las brechas de los intermediarios.

El déficit de sembradíos bajo irrigación, la mala preparación de la tierra y atenciones culturales y limitaciones en el empleo de abono orgánico, bio-fertilizantes y controles biológicos lastran los avances de esta vital rama de la Agricultura, en una mezcla de necesidades materiales y muchos problemas subjetivos, según expresaron delegados y cuadros invitados a la cita partidista.

Ejemplos de aprovechamientos de las parcelas con policultivos y de la jornada laboral demuestran cómo con el trabajo productivo crecen los quintales y los salarios de los obreros agrícolas y lo contrario ocurre en los colectivos donde la militancia no predica con la acción ni controla ni exige a las administraciones para que las producciones se correspondan con los recursos destinados a los surcos que, en algunos lugares, se desvían hacia fines de lucro privado.

Otro puntal económico camagüeyano que no avanza como se esperaba es el cañero-azucarero: según los planes perspectivos de la siembra de caña y consolidación de las fábricas del crudo, Camagüey debía producir para esta fecha no menos de 400 000 toneladas y ni siquiera completa la mitad de ese propósito; la siembra de la gramínea que el año anterior superó las 20 000 hectáreas en este calendario quedará por debajo de lo planificado.

Las últimas tres zafras han sido de incumplimientos por exceso de humedad o por sequía; sin embargo, Dercy Acedo Sánchez, secretaria del Partido de la UBPC El Entronque en Sibanicú, puso a muchos a reflexionar cuando expresó que su cooperativa con caña de secano y abatida igual que otras por ciclones y sequía, cumple los planes de siembra, alcanza aceptables rendimientos, garantiza la comida de hasta seis comedores en período de zafra, y la vaquería que poseen proporciona 5,5 litros de leche por vaca en ordeño porque les aseguran, además de los pastos, el forraje y la caña suplementarios.

Otra cara del asunto es, por ejemplo, la UBPC Veracruz que con combustible suficiente y 10 tractores no supera las 300 hectáreas de caña, con irrisorios promedios de 24 toneladas por hectárea.

La Asamblea Provincial de Balance del Partido Comunista de Cuba estuvo presidida por los integrantes del Comité Central Omar Ruiz Martín, miembro de su Secretariado; Santiago Pérez Castellanos, jefe del Departamento Agroalimentario, y Jorge Luis Tapia Fonseca, primer secretario en Camagüey.

Allí quedó claro que del necesario crecimiento económico dependerán las reparaciones de instituciones educacionales y de la Salud, como las ejecutadas aquí en los últimos años, las inversiones en viviendas, el mejoramiento del transporte y el incremento de los salarios, entre otros avances para los que habrá de cambiar de una vez la mentalidad hacia el trabajo y la producción.

{flike} {plusone} {ttweet}