CAMAGÜEY.- Lo de Luis González Cervantes, de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Raúl Vigo Díaz, del municipio de Carlos Manuel de Céspedes, no es cuestión de embullo.
Si en el 2022 concretó la aspiración de montar y poner en marcha un biodigestor, en el 2026 volvió a la carga e incorporó dos nuevos artefactos, adquiridos en la Empresa Porcina de Camagüey, como parte de los esfuerzos por consolidar el uso de las fuentes renovables de energía.
Este proyecto está en línea con la vocación de expertos y científicos, reunidos en fecha reciente con el presidente Miguel Díaz Cannel, para exponer experiencias en el país en el campo de las FRE, en las que se incluye el biogás.
En un área de la finca “La Esperanza”, en cooperación con amistades, dijo: manos a la obra y rompió con el mito de solo concebir el proyecto en instalaciones sofisticadas –que sería lo ideal--, pero apeló a recursos asequibles, sin mucha complicación, como la tablas de palmas, colocadas en los laterales para sostener los biodigestores, donde descansan en su proceso de producción anaeróbica.

Este productor, egresado de las FAR, después de varios años de servicio, en el 2011 obtuvo un crédito bancario, el cual ha sabido utilizar para emplearlo en la producción ganadera en especial de leche.
Al inicio y con el tiempo multiplicó la cifra de quince ejemplares, mientras abrazó la inseminación artificial, tecnología más efectiva que la monta directa de los machos sobre las hembras.
La vez que hice contacto telefónico con González Cervantes, se hallaba, junto a colaboradores reforzando la cerca perimetral de uno de los contornos de la finca.
Según comentó en el intercambio estuvo en el lugar un esmeraldense, quien quedó maravillado con su experiencia, mientras comentó no perdería tiempo para seguir el ejemplo suyo.
El campesino de Céspedes, es el artífice del desarrollo del montaje y puesta en marcha de biodigestores en la demarcación. “Es una comodidad, a mí me alcanza el biogás para cocinar”, explicacion acompañada de los usos de estas fuentes renovables de energía.
En la década del 80 del pasado siglo, la provincia fue catalogada por especialistas e investigadores del tema como una potencia en el país.
Las ventajas son múltiples: humaniza el trabajo, disminuye la tala de árboles y entre su diversidad de empleo, aparte de la cocción de alimentos, es capaz de generar iluminación y produce biofertilizantes ricos en nitrógeno, fósforo, mucho más favorables que el químico, de mayor costo y más dañino.