Para ellas constituye una preocupación –y grande-- cuando quedan fuera del podio. Incluso al jugar contra los hombres sus miras parecen tener como único objetivo la victoria. Se trata de una "sed" que solo consiguen saciar con nuevos éxitos, y que a la vuelta de unos pocos años las ha ubicado entre las potencias del deporte en la Isla.
Así se ganaron el derecho a organizar una de las dos zonas clasificatorias de la primera Serie Nacional de Béisbol Femenino, evento que también desarrollará aquí su etapa final. En ambos casos las acciones tendrán por escenario al municipio de Carlos Manuel de Céspedes.
DONDE HAY DAMAS...
Nadie teme a los fantasmas en el terreno del reparto Los Coquitos, cuartel general de las llamadas "Chicas Pimienta", pero para evitar sorpresas durante la primera fase competitiva, por estos días intensifican sus entrenamientos privilegiando aspectos como la ofensiva y el pitcheo.
"Esas son nuestras principales armas ante el equipo de Granma, que sin dudas será de los rivales a tener en cuenta", resalta Óliver Holdip Agüero, uno de los entrenadores. Junto a las de la Cuna de la Nacionalidad, compartirán grupo con Camagüey las novenas de Santiago de Cuba y Las Tunas.
También entre el 15 y el 20 de agosto se enfrentarán en Ciego de Ávila el conjunto anfitrión y otros tres llegados desde Artemisa, Pinar del Río y La Habana.
"A la final nacional pasarán los tres primeros lugares de cada zona, que entre el 23 y el 27 lucharán por el título", explica Jorge Luis Pimienta, director de la formación camagüeyana y principal impulsor de la disciplina en la provincia.
A su dedicación se deben muchos de los logros alcanzados por las damas en un deporte que muchos insisten en considerar exclusivo para hombres.
Al respecto, Pimienta es lapidario. "Estas muchachitas se entregan en cada partido como si se estuvieran jugando el campeonato. Día por día entrenan, se superan, y vas viendo como mejoran. Y eso es hasta contra los hombres. No hace mucho realizamos una copa, la 17 de Mayo, y quedaron segundas peleándole de tú por tú a cualquiera".
Ahora, con la experiencia de varios años en los diamantes y la condición de locales, el reto pudiera ser mayor. Sin embargo, ni Yaima Ramos, la capitana utility; ni Yurismary Báez, la remolcadora por excelencia; se preocupan demasiado.
"Uno empieza a ganar o a perder desde el mismo entrenamiento", considera la primera. Para esta habanera "aplatanada" en Camagüey lo esencial lo han conseguido sin haber lanzado ni la primera bola. "Tenemos dinámica de equipo, todo el mundo sabe lo que le toca hacer. No es que ya con eso tú puedas decir que ganaste, pero es un paso importante, decisivo, para hacerlo".
"Es que esta es una pelota que no se decide por la fuerza –como la de los hombres--, todo es a base del tacto, de correr 'inteligente' las bases. Y son muchas horas, muchos días de preparación para conseguirlo. Es tiempo y esfuerzo que le hemos dedicado para hacer un buen papel", asegura a su vez Yurismary.
En los aportes de ambas, con experiencia en certámenes internacionales, y de figuras como Yanela González, Yudelvis Santovenia y Yanelis Porro se asientan buena parte de las posibilidades de las agramontinas en su camino al título.
Ahora solo esperan por la voz de ¡A jugar! para intentar alcanzarlo.
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