LA HABANA.- Con la publicación de la Gaceta Ordinaria 88 se establecen en el país una serie de disposiciones legales que responden especialmente al papel del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en la implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas en la nación.
En conferencia de prensa, Jesús Otamendiz Campos, titular del sector, precisó que esas disposiciones corren a cuenta de los decretos leyes 136 "Del fortalecimiento del Trabajo Social" y 182 "De la creación de la estructura organizativa de las direcciones de Trabajo Social de las Administraciones provinciales y municipales del Poder Popular", los cuales responden a la transformación 65.
Recoge asimismo los acuerdos 10455 "Programa de inclusión económica para la dotación de activos productivos de pequeña escala a personas en situación de vulnerabilidad multidimensional" y 10463 "Programa de Capacitación y preparación para la inserción laboral de jóvenes de 18 a 30 años que se encuentran desvinculados del estudio y el trabajo", correspondientes a las transformaciones 66 y 77 respectivamente.
Otamendiz Campos destacó que con la concesión de estos pasos la institución avanza de manera acelerada en la implementación de los ejes de las transformaciones que le competen y brinda nuevas respuestas a su labor en torno al fortalecimiento de la red de trabajadores sociales en las comunidades, a facilitar vías para que las personas en situación de vulnerabilidad puedan superar las mismas y propiciar la reinserción de jóvenes desvinculados del trabajo y el estudio.
El responsable del renglón patentó que de esta forma se expresa de manera clara la vocación humanista que distingue a la revolución cubana de no dejar a nadie atrás y busca rescatar el valor social del trabajo como vía digna de sustento de la vida.
Por tanto, detalló, se concibe la situación de vulnerabilidad como un tránsito del cual es posible salir, superando así la mirada paternalista y asistencial, y sitúa al trabajador como eje fundamental de la transformación social.
Rita Machín Reyes, directora de Prevención y Trabajo Social del MTSS, se refirió al peso de los cuerpos legales en el fortalecimiento del sistema de trabajadores sociales, una idea surgida del propio Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y que Cuba ha mantenido vigente en medio de circunstancias desafiantes y complejizadas por el recrudecimiento del bloqueo económico y las presiones externas.
De esta manera, señaló que las normas vienen a fijar los principios rectores de la actividad en el país, así como su ámbito de actuación a la vez que establece los mecanismos de articulación en los niveles provinciales y municipales.
Del mismo modo, apuntó, supone un sistema de supervisión de la labor y ofrece claridad a la hora de la intervención de los trabajadores sociales en los casos que así lo requieran.
La directiva apeló una vez más a la ética y preparación continua que demandan el ejercicio del trabajo social como uno de los pilares de la obra humanista.
En cuanto a la inclusión económica y la dotación de activos, Maylin Morejón Concepción, directora del Observatorio Social y Laboral, detalló que el programa apunta a dotar a personas en condiciones de trabajar, con principal énfasis en jóvenes, personas en situación de discapacidad y como factor para la superación de la vulnerabilidad, con un modelo para acceder a ingresos sostenibles y fortalecer la autonomía económica de familias al crear condiciones para que se incorporé a una actividad productiva.
Para aplicar a este, precisó, se tendrán en cuenta los hogares en situación de vulnerabilidad multidimensional y con personas en capacidades y disposición de trabajar, los cuales serán presentados a través de la caracterización social realizada por el trabajador social y validado por los grupos de atención a políticas sociales en los territorios.
De esta manera, ahondó, pretende incidir en la realidad de personas cuidadoras, con menores a su cargo, con bajos ingresos, jóvenes desvinculados, personas en situación de discapacidad y trabajadores en condiciones de informalidad y poner a su disposición medios y activos que las personas pueden operar y sostener como parte de su actividad económica.
Israel Antonio Riverón Sánchez, director de Empleo, confirmó que el último acuerdo presentado establece las prestaciones de cursos de superación y capacitación para jóvenes desvinculados, entre 18 y 35 años, los cuales podrán recibir durante el transcurso del mismo un pago equivalente al salario mínimo establecido en el país y que podrá ser financiado a través de la Seguridad Social o las entidades interesadas en incorporarlos una vez concluyan la formación.
Informó que también pueden ser beneficiados adolescentes de 15 a 18 años, con previa identificación de riesgos por parte del trabajador social que avalen la necesidad de incorporarlos a la actividad laboral.
En consonancia, aclaró que ya no podrán ser beneficiados aquellos jóvenes que abandonaron los cursos ofertados o no se incorporen al trabajo, identificados mediante el posterior chequeo y seguimiento.
Con vistas a la posición del país respecto a la proliferación de nuevos actores económicos, los cursos tendrán una perspectiva hacia el emprendimiento y la gestión de pequeños negocios, en ofertas que puede resultar más atractivos al público meta, subrayó.
Mediante estás acciones, y otras en estrecha vinculación con otras instituciones e iniciativas como la Red Juvenil Comunitaria, se prevé impactar en un universo estimado de más de 280 mil personas desvinculadas del trabajo y el estudio.
Una experiencia en particular meritoria es la extensión en la capital de cursos para habilitar como trabajadores sociales a estudiantes que hallan culminado estudios medios superiores sin alcanzar una carrera universitaria, que tiene previsto arrancar próximamente con alrededor de 150 participantes.
De esta manera el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social avanza en la implementación de sus atribuciones conferidas de cara también al proceso de rendición de cuentas del organismo ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, prevista para diciembre próximo.